
El mandatario Rodrigo Chaves tomó la decisión de romper las relaciones diplomáticas con Cuba, así como de cerrar la embajada costarricense en La Habana y pedir al país isleño que tome las mismas medidas de manera recíproca.
“El Gobierno no reconoce la legitimidad del régimen comunista de Cuba en vista del maltrato, la represión y las condiciones indignas que tienen los habitantes de esta isla hermosa”, comentó el mandatario.
La administración Chaves Robles recriminó al “régimen comunista cubano” encabezado por Miguel Díaz, asegurando que mantiene a su población en poblaciones precarias.
“Esta medida responde a la profunda preocupación del país. Durante los últimos meses se ha observado un agravamiento significativo a las limitaciones de las libertades”, subrayó el canciller Arnoldo André Tinoco.