Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
La piña fresca producida en Costa Rica podrá ingresar al mercado brasileño luego de que las autoridades fitosanitarias de ese país confirmaran que se mantienen vigentes las condiciones y requisitos para importar el fruto costarricense.
La autorización permite que la piña sea destinada a consumo, uso directo o transformación, de acuerdo con la confirmación realizada por el Departamento de Sanidad Vegetal e Insumos Agrícolas del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil.
El acceso se concretó después de las gestiones realizadas por el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), que incluyeron vigilancia fitosanitaria, verificación de las condiciones de producción e inspecciones oficiales para demostrar el cumplimiento de los requisitos establecidos por las autoridades brasileñas.
“La apertura y consolidación de mercados es una tarea que combina gestión institucional, diplomacia comercial y un sólido respaldo técnico y fitosanitario. El trabajo que realiza el SFE permite demostrar que Costa Rica cuenta con sistemas de vigilancia y control capaces de respaldar la calidad sanitaria de nuestra producción agrícola y generar confianza en los mercados internacionales”, señaló Juan Gabriel Ramírez, Ministro de Agricultura y Ganadería.
Para ingresar al país sudamericano, los embarques deberán contar con el correspondiente Certificado Fitosanitario o Certificado Fitosanitario de Reexportación. Además, estarán sujetos a inspección fitosanitaria en el punto de ingreso, conforme con las disposiciones brasileñas.
El proceso incluyó una visita de inspección de las autoridades brasileñas a Costa Rica y trabajo conjunto entre las instituciones fitosanitarias de ambos países para verificar las condiciones bajo las cuales se realizará el comercio de la fruta.
“Cada nuevo mercado representa una oportunidad para nuestros productores y una muestra de la capacidad de Costa Rica para cumplir con los más altos estándares fitosanitarios. Esta confirmación es producto del trabajo coordinado entre el sector productivo y las instituciones responsables de proteger y facilitar nuestro comercio agrícola”, agregó Ramírez.
La autorización no elimina las demás disposiciones generales que Brasil aplica a la importación y fiscalización de productos vegetales. Los exportadores deberán cumplir con esas normas y con las condiciones fitosanitarias establecidas para cada envío.
En caso de que durante una inspección se detecte la presencia de una plaga, las autoridades brasileñas podrán aplicar las medidas fitosanitarias correspondientes, de acuerdo con su legislación.