Costa Rica perdió 100 mil Pymes en 5 años

Actualmente suman 17 mil negocios al parque empresarial

Costa Rica perdió cerca de 100 mil Mipymes en los últimos 5 años, de acuerdo con las estadísticas empresariales y laborales del Banco Central de Costa Rica (BCCR). Para el 2020, el total de negocios en el país era de 432 mil; sin embargo, para el 2024, último año de las cifras publicadas, la cantidad había descendido a 335 mil. 

Los números reflejan una reducción del 23% en las unidades jurídicas registradas por la autoridad monetaria. Para el informe, el Central define las empresas como las personas jurídicas cuya existencia está reconocida por ley o personas físicas, en calidad de independientes que ejercen una actividad económica. 

“No necesariamente una reducción de empresas es una cosa mala porque la productividad no ha bajado. Estas empresas, aunque son menos, son más productivas. Entonces, lo que hemos visto es que ha habido un desplazamiento o un escalamiento de las micro a empresas pequeñas, medianas y grandes. Entonces, ¿qué es lo que nosotros vemos? Que se ha ido mejorando la productividad y eso ha logrado que las empresas vayan escalando”, indicó Patricia Rojas, ministra de Economía, Industria y Comercio (MEIC). 

Las cifras revelan que el mayor impacto lo sufrieron las microempresas, negocios pequeños que tienen de uno a cinco trabajadores; aunque en su mayoría son unipersonales, cuentan con un capital reducido y se dedican al mercado local. 

Este grupo pasó de 365 mil en el 2020 a 271 mil en el 2024, con una reducción del 25%. 

“En muchos casos, el surgimiento de las micro es por una necesidad puntual. Son empresas de supervivencia. Es una persona que tiene un empleo que no le alcanza para cubrir sus necesidades o porque perdió su empleo y empieza a emprender para mejorar sus recursos. Pero en algún momento eso se acomoda, es una situación momentánea. 

Entonces, no todas las muertes de las microempresas son porque no lograron pasar el famoso valle de la muerte. En muchos casos es porque el emprendedor deja de tener interés y porque genera más desde el empleo. Ese no es un fenómeno que necesitamos atender. Eso es vida normal que sucede en el mundo de la micro”, agregó Rojas. 

La jerarca destacó la evolución de los otros grupos empresariales. Los negocios pequeños, medianos y grandes aumentaron, en promedio, en mil unidades cada uno. 

Las empresas pequeñas suman 17 mil negocios al parque empresarial, mientras que las medianas y grandes representan 6 mil y 4 mil respectivamente. 

“Lo que tenemos que atender es el otro grupo, que esas micro que nacen por visión no se mueran, que logren escalar, crecer y generar empleo para otras personas, paguen sus impuestos y más encadenamientos. Eso se traduce en riqueza”, comentó la ministra. 

Para Rafael Sáurez, presidente de la Cámara de Pymes, es positiva la evolución en la composición de empresas pequeñas y medianas que logran crecer y escalar su negocio. 

Agrega que hace falta una mayor visión país en la educación empresarial para que el emprendimiento deje de surgir como una necesidad y se vea más como una forma de explotar una habilidad u oportunidad en el mercado. 

“Yo creo que el asistencialismo en esas etapas tempranas lo único que genera es que el emprendedor romantice mucho su propuesta de negocio y no sea escalable.  Yo entiendo que todo emprendimiento es un sueño y nace como tal, pero quizás nos falta tal vez un poco de rigurosidad a la hora de incentivar esto. Las personas, cuando empiezan a hacer su negocio, demoran mucho tiempo en hacerlo rentable, de tal manera que es muy costoso. Entonces, se vuelve muy complejo que las personas puedan escalar”, mencionó Sáurez.

Alejandro López, asesor empresarial, sostiene que hay cambios estructurales que afectan la supervivencia de las pymes en el país, como: la falta de financiamiento, altos costos operativos en cargas sociales e impuestos, altas tasas de interés y su nacimiento por necesidad sin un modelo de crecimiento. 

“¿Qué debe hacer el gobierno también? Pues reducir cargas a microempresas o generar pagos escalonados, facilitar acceso real al crédito, eliminar trámites innecesarios e impulsar la educación financiera. Si Costa Rica pierde sus microempresas, pierde su futuro”, aseguró López. 

Las empresas en el país generan empleo para 1,5 millones de costarricenses con una masa salarial de ¢14 billones.

Patricia Rojas

Ministra del MEIC

“Hemos identificado que el secreto del éxito está en el acompañamiento. Las Pymes necesitan entender cómo se definen los precios, conocer el mercado, el desarrollo de una propuesta de valor. Esto va más allá de solamente tener una habilidad o una buena idea, es ser empresario”.

Rafael Sáurez

Cámara de Pymes

“Yo no veo el descenso de la microempresa como algo negativo. Es el proceso normal de una economía que quiere crecer y que va madurando. La idea es que escalen y pasen a ser pequeñas y medianas. Que estas se conviertan en grandes y empresas exportadoras y el tiempo para crecer sea cada vez más corto”. 

Alejando López 

Asesor empresarial

“Hay un problema estructural y es que muchas microempresas nacen por necesidad, sin un modelo de crecimiento. En Costa Rica no está fallando el emprendedor per se, está fallando el entorno y el sistema. El reto no es emprender, sino sobrevivir y crecer. Apoyar a las microempresas no es un gasto, es una inversión país”.

Reflejo de la economía

Para el economista Daniel Ortiz, la tendencia de reducción en las microempresas está ligada a la dualidad económica que enfrenta el país, donde hay un fuerte crecimiento de las empresas grandes y en zona franca, mientras que el motor doméstico presencia dificultades de crecimiento. 

El experto enlista varios factores que inciden en el fenómeno, como una política monetaria restrictiva que impacta en las tasas de interés y el acceso al crédito para los emprendedores, la presión en los costos por el tipo de cambio y que no logran competir contra productos importados, como en el caso de bienes agrícolas. 

“Puede haber empresas que salieron y dejaron de operar formalmente y están operando en esquemas más informales; ese es uno de los elementos que influye en la tendencia. Es interesante porque te permite ver temas que coinciden mucho con lo macro, como la economía dual o tendencias del mercado laboral. Parte de lo que estamos viendo es un reflejo del cambio en el modelo económico de este país. Las empresas micro dependen más del mercado local. Las empresas grandes o de zona franca dependen más del mercado externo que, precisamente, es el que está creciendo”, explicó Ortiz.

El economista fue enfático en que el fenómeno debe ser estudiado por parte de las autoridades, ya que representan el 81% del parque empresarial y que funcionan como un termómetro adelantado de la economía interna, ya que permiten analizar el comportamiento del consumo o del aumento de costos operativos en los precios. 

“Al final de cuentas, son ese primer escalón de un emprendedor que después se convierte en una empresa pequeña, mediana o grande”, concluyó Ortiz. 

Daniel Ortiz

Economista Cefsa

“Empata muy bien con la realidad del país. Desde la pandemia lo que hemos tenido es un fuerte crecimiento de las empresas ligadas al sector externo, no tanto así en la parte doméstica. Las empresas que dependen del mercado local, donde los ingresos no crecieron lo suficiente y eso generó dificultades para los más pequeños”.