Costa Rica cambiaría de mapa a finales de año

Mideplan afina nueva división socioeconómica del país

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Costa Rica se prepara para transformar su división socioeconómica. Tras más de medio siglo con el mismo esquema, el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan), se encuentra en la recta final de un proceso para redefinir el mapa del país. 

La propuesta de este nuevo modelo de regionalización se presentará oficialmente a finales de año para sentar las bases de una planificación pública adaptada al siglo XXI.

“Precisamente estamos en una fase bastante avanzada de análisis de la información de diseño de una nueva regionalización que esperamos que a finales de este año o principios del próximo ya tengamos ese nuevo modelo”, detalló Carla Morales, jerarca de Mideplan.

El mapa vigente fue concebido en 1975 para organizar las estadísticas y la administración pública. 

Desde entonces rigen seis regiones socioeconómicas: Central, Chorotega, Pacífico Central, Brunca, Huetar Atlántica y Huetar Norte, utilizadas por instituciones como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y el Ministerio de Educación Pública (MEP) para enfocar sus servicios.

Obsolescencia del mapa actual

La necesidad de actualizar este mapa, es debido a que el modelo ya no responde a las realidades contemporáneas; los cambios socioeconómicos y de conectividad acumulados lo hacen obsoleto. 

El rediseño se respalda en la Ley de Desarrollo Regional de noviembre de 2021, cuyo artículo 18 faculta a Mideplan a establecer las regiones del país.

“El país en 50 años ha cambiado mucho, entonces tenemos que ser claros y consecuentes de cómo nos organizamos administrativamente en la planificación, la generación de estadísticas, en la distribución de las oficinas y de las dependencias este institucionales a lo largo y ancho del país para precisamente garantizar o para crear condiciones para ir cerrando las brechas de desarrollo que tenemos en el país”, detalló Morales.

Esto redefinirá áreas como la Región Chorotega (Guanacaste y Upala) o la Región Brunca (Pacífico Sur y Pérez Zeledón), caracterizadas por su gran extensión y diversas realidades internas. 

Descentralización e impacto en presupuestos locales

La reforma busca generar mayor equilibrio en la distribución de recursos entre los cantones, para que ninguno quede limitado en su desarrollo, ya que existen pueblos dentro de las regiones con realidades muy distintas entre sí, lo que también impactará los presupuestos municipales.

Además de que tiene como propósito, evitar la centralización del desarrollo en pocos lugares.

“Hay regiones que son extensas en territorio y que hacen poco efectiva la intervención institucional entonces si las dividimos algunas de ellas hay una focalización mejor y una atención mucho más específica hacia esas características propias que tiene ese territorio”, agregó.

La redefinición impactará directamente en los presupuestos municipales. Mideplan señala que esto es justicia social para evitar que cantones pequeños queden rezagados, ya que su administración es costosa de sostener comparada con grandes urbes. 

“La distribución del presupuesto tiene que tratar de ser lo más equitativa posible. 

Hay cantones muy pequeñitos que, a la hora de estructurarse administrativamente, les sale muy caro. Es complicado comparar la estructura de cantones como San José y Jiménez, por ejemplo”, explicó en 2025 Marta Eugenia Esquivel, quien fungía entonces como jerarca de esta cartera.

Debido a esto, la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL) pidió a mediados del año pasado, que las autoridades tomaran en cuenta a las municipalidades para este cambio en el mapa que tendrá Costa Rica.


Nuevas regiones

La propuesta para el nuevo mapa de regionalización de Costa Rica se orienta técnicamente hacia la creación de más regiones o la generación de subregiones, descartando por completo la idea de reducir el esquema actual divido en seis.

La ministra de Planificación, Carla Morales, explica que el diseño técnico se enfoca en esta dirección por los siguientes motivos:

• Evitar una mayor centralización: Si el país optara por tener menos regiones, la tendencia sería centralizar aún más el desarrollo y dejar por fuera a las comunidades de la periferia.

• Superar la ineficacia de territorios muy extensos: Actualmente existen regiones que son sumamente amplias en territorio, lo cual provoca que la intervención de las instituciones del Estado sea poco efectiva en el terreno.

• Garantizar una focalización específica: Al dividir algunas de estas grandes regiones, se logra una mejor focalización y una atención pública mucho más específica, adaptada a las características socioeconómicas, de conectividad y de distancia propias de cada comunidad.

• Un crecimiento proporcional y medido: La ministra aclara que este enfoque no busca una fragmentación exagerada ni “triplicar” la estructura del mapa, sino alcanzar una división equilibrada que reconozca la especificidad que el territorio requiere para poder cerrar las brechas de desarrollo en el país.