
Ciudad de Guatemala. (AFP) – La Corte Suprema de Justicia de Guatemala rechazó un recurso presentado por el presidente electo, Bernardo Arévalo, para frenar las acciones de la Fiscalía que considera que son parte de un “golpe de Estado en curso” para evitar que asuma el poder en enero.La decisión fue casi simultánea a la elección en el Congreso, dominada por el oficialismo, de los nuevos magistrados de la Corte Suprema, un proceso pendiente desde 2019 y tras una condena en la OEA a Guatemala por el asiento judicial al proceso electoral ya Arévalo.
“Por unanimidad se deniega en definitiva el amparo” solicitado por Arévalo, informó el asesor de la Corte Suprema, Leonel Marroquín, en un video entregado a periodistas.
El opositor Arévalo, de 65 años, había solicitado el 18 de septiembre al alto tribunal dejar sin efecto todas las actuaciones del Ministerio Público contra el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y su partido Semilla, y en su lugar procesar a la cuestionada fiscal general, Consuelo Porras.La petición también abarcaba al fiscal Rafael Curruchiche, que ha dirigido todos los análisis a oficinas del TSE y al juez Fredy Orellana, que ordenó la suspensión de Semilla por supuestas irregularidades en su conformación en 2017.
Los tres funcionarios son considerados por Estados Unidos como personajes “corruptos” y “antidemocráticos” y desde 2021 les prohibió el ingreso a su territorio.
“PARTE DEL GOLPE”
El socialdemócrata Arévalo sostiene que las acciones contra su partido obedecen a un “golpe de Estado en curso” por el temor de las élites a su promesa de combatir la corrupción.
“Se entiende de que sí son acciones que van de alguna manera concatenadas al golpe”, dijo a la AFP la diputada electa de Semilla, Andrea Reyes, en referencia al rechazo del amparo.
Reyes agregó que aún tienen pendientes que se resuelvan otras acciones contra los funcionarios judiciales, entre ellos pedidos para que se les levanten los fueros.