Copa culinaria fue una ricura

   

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Belén.- Durante tres días nuestro país fue la sede de la edición 2015 de la Copa Culinaria Continental, en la cual participaron 16 países.

 

Fue sí cómo vinieron al Centro de Eventos Pedregal los chef de Irlanda, Estados Unidos, Guatemala, Bolivia, Honduras, El Salvador, Panamá, México, Colombia, Argentina, Ecuador, Chile, Venezuela, Perú y República Dominicana. 

 

Este es el quinto año en que la Asociación Nacional de Chef de Costa Rica (ANCH) organiza un evento de este tipo, pues hay también otras actividades como Copa Regional y la Mundial Junior, la que se efectuará en el 2016. 

 

Aparte de la copa en sí, que son competencias de cocina en diferentes categorías, hubo exhibiciones de otros tipos de trabajos. 

 

El primer día se dedicó a los petit four, que son minibocadillos decorados, y a la bandeja fría, la que lleva pequeñas piezas basadas en proteínas y vegetales gelatinizadas, las que se exhiben en un azafate como una obra de arte. El día siguiente fue el espacio para las esculturas en chocolate, en azúcar y en vegetales. Cerraron con los pasteles. 

 

Grace Rivera, presidenta de la ANCH, conversó con DIARIO EXTRA y mencionó que hubo 4 módulos de cocina en categorías junior (con estudiantes menores de 25 años) y los senior (chef ya con trabajo de 25 años en adelante). 

 

“Comenzamos con eliminatorias desde el mes de enero y fuimos a Liberia, San Carlos y San José. Se anotaron 62 y como mejores quedaron 35.

 

A raíz de esta copa Costa Rica se dio a conocer por la organización, tanto así que se dio aquí el primer curso para jueces junior, el cual fue avalado por el Foro Panamericano de Asociaciones Gatronómicas Profesionales”. 

 

UNA TICA MUY CAMPEONA

 

Dentro de la exposición de queques nos encontramos a una muchacha alajuelense que es un ejemplo de superación. Jacqueline López Vega tiene solamente un año de haber iniciado con el primer curso y es una experta. Nos habló al lado de su queque llamado Mi casa del árbol. “Uno debe ajustarse al reglamento, como que debe ser de cierta cantidad de niveles y diámetro, además de que todo sea comestible. El tronco y todo es queque. La casa es de pastillaje y las ventanas de gelatina”.

 

Se inspiró en sus hijos pues el mayor siempre quiso tener una casa en un árbol. 

 

De su experiencia contó: “Empecé de cero hace un año. 

 

Creo que se debe a la calidad de los profesores de Tecnipan y lo que nos han enseñado. Uno con buenas bases pone a volar la imaginación. Influye la dedicación y el cariño que uno le ponga. Me siento muy orgullosa de lo que puedo lograr”.