Coopebrujas del Mar: Reinventando vidas desde Puntarenas

De peladoras de camarón a artesanas del océano

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En un taller improvisado a la par de una vivienda en Puntarenas, nació una historia de reinvención. Se trata de Coopebrujas del Mar, una cooperativa formada por 11 mujeres y 2 hombres que encontraron en la pesca deportiva una nueva oportunidad para sobrevivir, tras el cierre de la pesca de arrastre y la pérdida de sus empleos como peladoras de camarón.

La historia se remonta al, cuando se prohibieron las licencias para los barcos camaroneros en Costa Rica. La medida, aunque en pro de la conservación marina, dejó sin empleo a decenas de mujeres que, durante años, habían trabajado en los muelles y plantas camaroneras del Pacífico. 

Entre ellas estaba Flor Rivera, actual presidenta de la cooperativa, quien, junto con otras compañeras, enfrentaba un futuro incierto.

“La mayoría de nosotras pelábamos camarón desde jovencitas. Era lo único que sabíamos hacer. De un momento a otro, todo se terminó”, recordó. 

Fue entonces cuando la Federación Costarricense de Pesca (Fecop) detectó la problemática y presentó una iniciativa ante el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) para capacitar a estas mujeres en una actividad diferente como la fabricación de señuelos artesanales para la pesca deportiva.

Con el apoyo de dicha federación y la visita de tres capacitadores estadounidenses, el grupo recibió su primera formación técnica. Luego se conformaron legalmente como una cooperativa de autogestión. Así surgió Coopebrujas del Mar.


Parte de los señuelos ya empacados. 

Al principio eran únicamente mujeres, pero con el paso del tiempo algunas compañeras decidieron apartarse del proyecto. 

“No todas estaban preparadas para lo lento del proceso. Muchas esperaban que fuera algo rápido, que ya íbamos a vender y a generar ingresos de inmediato”, explicó. 

¿Qué hace la empresa?

La empresa se dedica a la elaboración de señuelos de madera hechos totalmente a mano. Actualmente cuentan con una máquina duplicadora para facilitar la forma básica de cada pieza, todo el resto del proceso desde el lijado hasta el pintado se realiza artesanalmente, uno a uno, con técnicas tradicionales y herramientas básicas.

“El acabado se hace a pura lija. Luego colocamos los pesos, armamos el sistema interno y pasamos a la pintura, que también se hace manualmente con aerógrafo”, detalló. 

Los inicios fueron duros. Por meses, trabajaron en espacios prestados, a veces a la intemperie, lo que les generaba pérdidas y robos de materiales. 

“Al principio solo teníamos una sierra hechiza. Ahora contamos con mejores herramientas gracias a los aportes institucionales”, dijo.

Ventas internacionales

Actualmente, venden principalmente en Puntarenas, así como en Quepos y Herradura, específicamente en las marinas turísticas. 

A nivel internacional, han logrado exportar a Estados Unidos, donde mantienen una relación comercial con un empresario que conocieron en una feria de pesca. 

“Nuestro reto es lograr que las tiendas de pesca nacionales crean en nuestro producto. A veces nos compran pocas unidades, pero seguimos insistiendo. Queremos crecer”, afirmó.

Uno de los elementos más llamativos del proyecto es su nombre. Según explicó Rivera, la palabra “brujas” tiene un doble significado. Por un lado, hace referencia a las antiguas leyendas marinas donde las sirenas eran llamadas “brujas del mar” porque hechizaban a los pescadores con su canto. Por otro lado, alude al poder femenino, a esa capacidad de levantarse y reinventarse frente a la adversidad.

“Queríamos llamarnos Sirenas del Mar, pero un amigo nos dijo que era mejor Brujas del Mar. Que ese nombre se iba a quedar en la mente de la gente, que era poderoso. Y tenía razón. Además, somos mujeres empoderadas, luchadoras, que hemos pasado por muchas dificultades. El nombre nos representa”, aseveró.

La cooperativa no solo ha generado empleo, sino también oportunidades para las nuevas generaciones. En el equipo hay mujeres jóvenes, de18 años que aún cursan el colegio. El promedio de edad en la cooperativa va desde los 18 hasta los 57 años, y todas han sido capacitadas para aportar en diferentes etapas del proceso.

Puede contactarlos al

Si usted desea apoyar este emprendimiento, puede contactarlos por medio de los siguientes canales.

• Facebook: Brujas Del Mar Cr

• Correo: [email protected]

• WhatsApp: 6107-3023


El proceso de elaboración de las piezas.