Contraloría señala deficiencias en Bonos Individuales de Vivienda

20% de los casos no fueron enfocados en distritos con un alto nivel de pobreza

La Contraloría General de la República (CGR) identificó deficiencias en la asignación de Bonos de Vivienda Artículo 59. Esta modalidad está diseñada para atender a las poblaciones más vulnerables del país y de escasos recursos económicos.

El ingreso mensual de la familia no debe superar los ¢476 mil para aplicar a la solución habitacional.

Entre los principales hallazgos, la Contraloría señala que un 20% de los casos, en total son 1.245, no se enfocaron en distritos con mayores niveles de pobreza o de viviendas en precarios.

“La política vigente considera la atención prioritaria de personas en zonas con mayores índices de pobreza, y otorga un alto grado de subjetividad y discrecionalidad al personal encargado, con controles implementados manuales y unipersonales”, indica el ente contralor.

También resaltan debilidades en la definición de plazos formales para la gestión de los bonos, en los cuales la duración promedio para el otorgamiento del beneficio es de 527 días hábiles.

Entre los casos auditados, el 82% de las entidades autorizadas no recibieron una capacitación formal por parte del Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) en los últimos tres años sobre la estandarización de criterios y normativa para la asignación de los bonos.

“Además, existe una insuficiente gestión de riesgos que limita la prevención, detección y corrección de irregularidades en la asignación de bonos, dada una limitada cultura de riesgos y gestión de la mejora continua institucional”, agregó Marcela Aragón, gerente de fiscalización para el desarrollo de las ciudades.