
Una de las 14 personas que fueron detenidas por agentes de la Policía de Control de Drogas (PCD) como sospechosas de formar parte de una organización dedicada al tráfico de cocaína fungía como contador y era pensionado del desaparecido Banco Anglo Costarricense.
Se trata de un hombre de apellido Guzmán y 64 años, quien llevaba las cuentas del grupo desde su vivienda en Grecia, donde la policía antidrogas encontró casi $4 millones en efectivo y varios kilos de droga.
Las autoridades le seguían los pasos al jubilado desde hacía un año y medio. Según fuentes confidenciales, por mes movía $800 mil entre gastos del clan que operaba en el Caribe, Zona Norte y Guanacaste.
La investigación reveló que el grupo movía media tonelada de cocaína por semana, lo que llamó la atención de la policía era la confianza que tenían los mexicanos del Cartel de Sinaloa con los costarricenses.
Guzmán solía salir de su cuartel en la tarde-noche y viajaba en un vehículo todoterreno del año que recientemente adquirió para sus diligencias y registra gastos administrativos de $30 mil por semana.
SENTÍA PASOS GIGANTES
El caso fue denominado por la PCD como “Fronteras”, debido a que el líder de apellido García y conocido como “Mono” cada vez que se sentía agobiado por la policía iba a San Carlos de Nicaragua, donde tenía sus contactos.
Este sujeto, quien es vecino de Limón, es piloto y habría adquirido una avioneta monomotor, tenía cédula del vecino país y siempre portaba dos pistolas sin matrícula con sus respectivos cargadores.
Además se hacía rodear por hermosas mujeres, a quienes les daba una vida de reinas, incluso el día de su detención donde portaba $16.600 en efectivo y venían de almorzar en un famoso restaurante ubicado en las inmediaciones del puente Juan Pablo II, en la Uruca.
Se cree que “Mono” siempre andaba dinero por si en algún momento tenía que huir tener los recursos disponibles para moverse en carro y pagar el escondite mientras se despistaba de la policía, que sabía lo perseguía.
García, quien también tiene conocimiento en soldadura, compraba propiedades y las ponía a nombre de las esposas de sus subalternos. En total adquirió 9 en Puntarenas, Upala y Guápiles, que según las autoridades servían para esconder los cargamentos. Además tenía ganado.
…Y TODO COMENZÓ
Los 14 allanamientos que efectuó la PCD se llevaron a cabo luego de decomisar 374 kilos de cocaína ocultos en una vivienda y 2 carros el 18 de noviembre de 2014 en Las Vegas de Siquirres.
El rompecabezas empezó a tener forma el 7 de abril de 2016, cuando una avioneta se precipitó a tierra en Playa Garza en Nosara, Guanacaste, con al menos 350 kilos de cocaína, de los cuales se quemaron 300. Además se encontraron $45 mil en un camión al que le hicieron un compartimento oculto en el cajón.
Entre las detenidas está una mujer identificada como Yahaira, quien al parecer es pareja de un hombre apellidado Trejos, quien le ordenaba vender entre 3 y 4 kilos de coca en Guápiles por semana.
Cristóbal, hermano de Trejos, era quien compraba fincas; Sebastián hacía galetas en propiedades y David en los vehículos; Mauren y Xenia eran quienes inscribían propiedades, donde ocultaban la droga.
En cuanto a los decomisos sumaron 3 toneladas con 100 gramos de cocaína, 15 gramos de crack, ¢14.424.000, $1.707.243 y 60 euros, que eran supervisados por “Mono”, quien cuenta con antecedentes por uso de documento falso, receptación, robo de vehículo, asociación ilícita, estafa (5 veces) y portación de arma.