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Este 1 de octubre, se celebra el Día Internacional de la Persona Adulta Mayor, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1990 para promover los derechos y el bienestar de este sector poblacional.
En Costa Rica, a pesar de los avances en legislación y programas de inclusión, las personas adultas mayores enfrentan retos importantes relacionados con la discriminación, la vulnerabilidad y la falta de oportunidades.
En esa línea, Idalia Alpízar, directora del Programa de Atención Integral de la Persona Adulta Mayor (Paipam), de la Universidad Nacional (UNA), explicó que históricamente, la vejez ha sido estigmatizada y las personas mayores consideradas “de segunda categoría”.
“Cuando iniciamos este proyecto hace más de 20 años, ingresar a la universidad era un desafío enorme para una persona adulta mayor. La población estudiantil, e incluso la familia, no siempre veía con buenos ojos que alguien de edad avanzada estudiara”, indicó Alpízar.
La especialista señaló que esta percepción generó una sensación de inutilidad, en la que los propios adultos mayores llegaban a sentirse prescindibles. Sin embargo, con procesos de sensibilización, educación y empoderamiento, la situación ha cambiado.
Hoy, muchas personas mayores participan activamente en la educación superior y se integran en diferentes espacios sociales, reconociendo que continúan siendo actores valiosos dentro de la sociedad.
Alpízar explicó que, pese a los avances, aún persisten retos significativos. La directora indicó que las leyes y convenciones que protegen los derechos de las personas mayores no siempre se implementan de manera efectiva.
“El desconocimiento de la normativa por parte de la población en general y de los mismos adultos mayores limita su capacidad para exigir derechos, como la posibilidad de trabajar o participar plenamente en la sociedad”, señaló.
¿Cómo envejecer saludablemente?
Envejecer saludablemente depende de factores que se pueden controlar, como la alimentación, el ejercicio, el sueño, la salud mental y la prevención médica.
Un estudio internacional de los Institutos Nacionales de Salud (NIH por sus siglas en inglés) explicó que adoptar hábitos positivos en estas áreas ayuda a mantener la independencia, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
El escrito detalla que la actividad física es esencial, pues fortalece los músculos, mejora la movilidad y aumenta la longevidad. Caminar, practicar yoga o realizar ejercicios moderados contribuye a mantener la energía y la autonomía, incluso sin cambios importantes en el peso.
De igual manera, una alimentación saludable basada en frutas, verduras, cereales integrales, grasas saludables y proteínas magras protege el corazón, la función cognitiva y disminuye el riesgo de enfermedades crónicas.
Dormir lo suficiente, entre siete y nueve horas por noche, favorece la memoria, el estado de ánimo y la salud general.
Evitar el tabaco, moderar el alcohol y controlar el uso de medicamentos de riesgo también ayuda a conservar la salud física y mental.
Por último, acudir a revisiones médicas periódicas y mantener relaciones sociales activas, así como hobbies y actividades recreativas, previene la soledad, reduce el estrés y promueve el bienestar emocional.
Panorama actual
Datos consultados por Diario Extra al Ministerio de Salud evidencian un preocupante número de casos de violencia intrafamiliar contra personas adultas mayores. Entre 2023 y con corte a julio de 2025, la cartera sanitaria registró un total de 5.528 denuncias relacionadas con esta problemática.
Asimismo, datos del Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam) evidenció un total de incremento en los casos de abandono de personas adultas mayores atendidos mediante sus programas de reubicación y protección.
Del 1 de enero al 31 de mayo del 2025, acumuló 3588 casos de violencia, 1153 casos de abandono, 88 casos de indigencia, entre otros factores.
Leyes endebles
Costa Rica cuenta con leyes como la Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (Ley 7935), la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos de las Personas Mayores (Ley 9394) y políticas nacionales como la de Envejecimiento y Vejez 2023-2033, la implementación efectiva de estas herramientas sigue siendo un gran reto.
La experta indicó que lo siguiente debe ser prioridad
1. Preparación ante el envejecimiento demográfico: el número de adultos mayores aumentará significativamente para 2040, por lo que es crucial planificar políticas de salud, pensiones y empleo inclusivo.
2. Fortalecer la implementación de leyes y programas de protección de derechos.
3. Sensibilización social: reducir el estigma y fomentar la valoración de la experiencia y contribuciones de las personas mayores.