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En el corazón de barrio Lourdes, en San Rafael de la Alajuela, se encuentra el Abastecedor Zag-Seg, un pequeño pero completo minisúper que conserva el calor de negocio familiar. Aunque el local tiene muchos años de historia, Rosibel Luna lo administra desde hace cinco, junto a su hija Andrea y su esposo Maximiliano.
El nombre viene de los apellidos de los antiguos dueños: Zamora-Segura, quienes también manejaban el local en ambiente familiar. Hoy, bajo nueva administración, ese espíritu se mantiene intacto. Además de abarrotes, ofrecen artículos de librería y una atención cercana que los vecinos agradecen.
“Es como un poquito de todo”, según Luna. El abastecedor también ha sido punto de venta del periódico por años, aunque el dato exacto se pierde entre recuerdos y generaciones.
En La Garita de Alajuela, el Supermercado La Media Luna es sinónimo de tradición.
Fundado hace tres décadas por Álvaro Rojas y Rosa Castro, el negocio ha sido siempre un proyecto familiar.
Hoy, su hijo, Osvaldo Rojas, sigue al frente, con más de 25 años de experiencia atendiendo a la comunidad.
El nombre fue porque su padre quería tener otro negocio: “Un día dijo que, si montaba otro, se llamaría La Otra Mitad”, recordó Osvaldo Rojas.
Además de abarrotes, el lugar conserva su esencia cálida y cercana.
Desde sus inicios, el Diario Extra ha estado en sus estantes, acompañando el día a día de sus clientes.
El supermercado nunca se ha movido de su ubicación original y se
mantiene como un punto fijo en la vida del barrio.
Ubicada frente a la escuela en El Roble de Alajuela, la panadería que lleva el nombre del barrio nació hace 15 años de la mano de Hernán Madrigal. Con la llegada de la pandemia, su hijo Harold Madrigal asumió el mando y le dio un nuevo impulso al negocio: renovó la imagen, abrió tres nuevos puntos de venta y puso en marcha una planta de producción, todo en la misma comunidad.
“A partir del 2020 empezamos de nuevo”, contó Madrigal. Aunque es joven al frente del local, conserva la esencia del emprendimiento familiar.
La panadería no solo hornea pan, también es parte del alma del barrio: desde hace más de una década vende Diario Extra y además patrocina con uniformes al equipo de fútbol local.
“Todo lo hemos mantenido aquí mismo, creciendo poco a poco”, dijo.
En el barrio La Cruz, a pocos metros de la plaza de fútbol y junto a la bomba local, se encuentra Panadería La Cruz, un negocio familiar que el próximo 16 de noviembre celebra su décimo aniversario. Fundada por Mariela Londeros, la panadería empezó en un pequeño local y hoy se ha expandido a tres puntos independientes: la central, una en la parada de Lumaca y otra en Vasconia.
Desde sus inicios, el objetivo fue claro: ofrecer repostería, baguettes, pastelería fina y atender pedidos grandes, que hoy llegan hasta Pérez Zeledón y Heredia.
“Todo empezó como un sueño pequeño y con esfuerzo familiar ha ido creciendo”, contó Londeros. Cada panadería mantiene su identidad, pero todas comparten la misma esencia: calidad, cercanía y el calor de un negocio hecho con cariño y dedicación.



