Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El Gas Licuado de Petróleo (GLP) es uno de los combustibles más utilizados en Costa Rica, tanto en casas como en comercios.
Su uso es seguro siempre que se manipule de manera adecuada; sin embargo, una fuga puede convertirse en una emergencia con alto riesgo de incendio o explosión.
Según Bomberos de Costa Rica, en 2024 se atendieron 1.348 emergencias por GLP. Asimismo, en lo que va de 2025, se han atendido 1.305 casos.
Por eso, es fundamental que los usuarios conozcan cómo actuar al detectar olor a gas y qué medidas deben tomar para prevenir accidentes.
Diario Extra conversó con José Vitelio Esquivel, jefe de ingeniería y proyectos de BlueFlame, quien señaló algunas características.
El gas cuenta con un olor característico similar al del huevo podrido, que permite detectarlo rápidamente.
La primera acción, asegura el experto, es mantener la calma y evitar cualquier chispa o llama. Esto significa no encender fósforos, encendedores, velas ni accionar interruptores eléctricos.
Algo tan sencillo como encender o apagar una luz puede producir una chispa suficiente para provocar un incendio si hay gas acumulado en el ambiente.
Ventilación inmediata
El siguiente paso es ventilar el espacio de forma manual. Abrir puertas y ventanas permitirá que el aire fresco circule y el gas se disipe, reduciendo así la concentración en el ambiente.
No se deben utilizar ventiladores ni ningún aparato eléctrico para acelerar el proceso, ya que implican un riesgo de chispa.
Una vez iniciada la ventilación, y siempre que sea seguro, debe cerrarse la válvula del cilindro o del suministro principal de gas.
La mayoría de los cilindros cuentan con una perilla en la parte superior que debe girarse hacia la derecha (sentido de las agujas del reloj) hasta cerrarla completamente, por lo que se interrumpe el flujo de gas y se disminuye el peligro.
Contacto con las autoridades
Cuando se haya salido de la vivienda o local y se esté en un lugar seguro, corresponde llamar de inmediato al 9-1-1 para contactar a los bomberos y, adicionalmente, notificar a la empresa proveedora de gas.
Es muy importante realizar la llamada desde el exterior, ya que usar un teléfono dentro de la zona con fuga también podría generar una chispa.
Tras una fuga, el paso final consiste en esperar la revisión de un técnico especializado.
Ningún aparato a gas debe volver a utilizarse hasta que la instalación completa haya sido inspeccionada y reparada si es necesario.
El técnico deberá verificar conexiones, regulador, cilindro y mangueras, además de realizar pruebas de detección de fugas con agua enjabonada.
Solo cuando el área esté completamente ventilada y el especialista dé el visto bueno, podrá reabrirse la válvula y retomar el uso normal.
Más allá de la respuesta inmediata, la seguridad con el gas LP depende de la prevención y el conocimiento de los usuarios.
Esquivel insistió en que nunca debe instalarse un cilindro dentro de la vivienda o local, pues la norma es que el cilindro permanezca siempre en el exterior.
Además, recomienda revisar el estado del cilindro al momento de recibirlo, evitando aceptar recipientes dañados, corroídos, con fugas o con bajo contenido.
Otro punto clave es adaptarse a la transición hacia las válvulas de rosca tipo POL, más seguras que las de acople rápido, y garantizar que las instalaciones estén hechas con materiales certificados que minimicen riesgos.
“En Costa Rica, el consumo de gas LP se ha incrementado en los últimos años y, con ello, también la necesidad de reforzar las medidas de seguridad. El desconocimiento o la imprudencia pueden derivar en emergencias graves, pero la aplicación de protocolos básicos puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia”, concluyó Esquivel.
Para más información, Bomberos de Costa Rica tiene una campaña de prevención en su página web.
