
Los diputados aprobaron este lunes por unanimidad el expediente 22.511, una propuesta de la oficialista Nielsen Pérez y de Mileydi Alvarado, de Restauración Nacional, que elimina un requisito que impuso el Ministerio de Salud para el sector de cuidado y bienestar del país, es decir estilistas peluqueros y afines, que les obliga a pagar un certificado al Colegio de Médicos para poder trabajar.
Este sector venía dando una lucha desde años atrás para que en ese mismo reglamento se eliminara otro requisito, el cual hacía que cualquier persona que quisiera abrir su salón de belleza debiera pagar un certificado de experiencia a entes privados con el fin de obtener la patente municipal.
Finalmente, Salud accedió a reformular el reglamento, pero sin ningún aviso incluyó este nuevo requisito que cada persona que trabaje en los salones debería cancelar con un costo de alrededor de ¢34.000.
REACTIVAR LA ECONOMÍA
Pérez explicó que la iniciativa surge ante la urgente necesidad de brindar apoyos a un sector económico y social de alta importancia en el país, fuertemente golpeado por la pandemia y que aglutina a más de 50 mil personas, mayoritariamente mujeres jefas de hogar.
\”Estamos ante un requisito desproporcionado, que obstaculiza la formalización de emprendimientos. Con su eliminación, además de fomentar la simplificación de trámites, estamos luchando contra la informalidad laboral, a la vez que favorecemos el acceso a un empleo digno y al crecimiento profesional por parte de las personas que se desempeñan ofreciendo esta clase de servicios\”, agregó la legisladora.
Yorleny Córdoba, vocera de Secubip, un grupo ciudadano que ha luchado para cambiar los abusos en este reglamento, resaltó el accionar de los parlamentarios y el trabajo conjunto con la ciudadanía que en este caso se plasma de buena forma.
\”Este es un tema que reactiva la economía (…) la ciudadanía responsable sale al encuentro y sí se puede cambiar las leyes y cambiar un sector para que pueda trabajar según lo establece el derecho constitucional\”, comentó.
Córdoba agradeció los esfuerzos de ambas diputadas que impulsaron la reforma.
Precisamente este grupo lo constituyen mayoritariamente mujeres jefas de hogar, que se desempeñan como estilistas, esteticistas, maquillistas, barberas, mesoterapeutas, artistas de pestañas, entre otros.
Según un sondeo realizado por el Departamento de Desarrollo Regional del Inamu, entre el 2 de abril y el 19 de mayo de 2020, de un total de 607 mujeres que tienen un negocio propio, se identificó que las actividades económicas más afectadas por la pandemia son los servicios (23%), donde figuran pequeños negocios, salones de belleza y estéticas.
El proyecto queda a la espera de su aprobación definitiva en segundo debate.