
Buenos Aires. (AFP)- El Senado argentino revirtió dos vetos de Javier Milei y dejó firmes las leyes que amplían fondos para universidades y hospitales pediátricos, un golpe a la política de austeridad del presidente en medio de la volatilidad financiera.
El revés parlamentario ocurre en una semana gris para Milei, que busca calmar una corrida cambiaria antes de las elecciones legislativas del 26 de octubre, en las que necesita demostrar que tendrá gobernabilidad.
Milei ha conseguido reducir la inflación del 211% en 2023 -cuando asumió- al 118% en 2024, y en los ocho primeros meses de 2025 los precios apenas subieron un 20%, gracias a un duro ajuste fiscal cuyos recortes golpean especialmente a hospitales y universidades.
“No hay plata”, dijo el presidente para justificar su veto a los aumentos presupuestarios.
“Milei no habla nunca de salud ni educación, jamás. Habla del riesgo país, del riesgo monetario”, criticó el opositor Martín Lousteau, mientras el senador peronista Daniel Bensusán consideró que el debate “no es técnico, fiscal o contable: es político y moral”.
Las leyes que Milei intentó abortar prevén actualizar el presupuesto universitario según la inflación desde 2023 y mejorar los salarios de docentes y personal auxiliar.
También declaran una emergencia en pediatría que implica asignar fondos para el hospital Garrahan, el principal centro pediátrico de alta complejidad del país sudamericano y referencia regional.
“Tengo mucha esperanza de que algo cambie”, dijo ante el Congreso Alejandra Maldonado, de 50 años y enfermera neonatal del Garrahan.
El gobierno, en minoría en ambas cámaras y con dificultades para tejer consensos, busca ganar bancas en las elecciones legislativas para impulsar reformas impositivas, laborales y previsionales, aunque sin perspectivas de alcanzar mayoría propia.