
Los diputados aprobaron este jueves, en primer debate, un proyecto de ley que fortalece las sanciones contra la minería ilegal y permite perseguir como crimen organizado las estructuras vinculadas con delitos ambientales.
La iniciativa, tramitada bajo el expediente 23.952, y presentada por la bancada del Frente Amplio (FA) del período anterior, recibió el respaldo unánime de 53 legisladores y no registró votos en contra.
El proyecto reforma cinco leyes para aumentar las penas relacionadas con la extracción y comercialización ilegal de minerales, el tráfico de vida silvestre, la tala, la pesca ilegal y los delitos contra las tortugas marinas.
El diputado del FA, Edgardo Araya, destacó que la reforma permitirá investigar no solamente a quienes extraen oro ilegalmente en Crucitas, sino también a las personas que financian, organizan y obtienen beneficios de esa actividad.
“Nos va a permitir perseguir la minería ilegal como lo que realmente es: crimen organizado. No solo perseguir a un coligallero, sino todo el entramado que existe para que esa persona pueda trabajar ahí, quién lo mantiene, quién lo asiste, a quién le vende los insumos y a quién le vende el producto que obtiene”, afirmó Araya.
La reforma al Código de Minería establece penas de entre dos y ocho años de prisión para quienes realicen actividades mineras ilegales dentro de parques nacionales, reservas biológicas u otras áreas pertenecientes al patrimonio natural del Estado.
La misma sanción podrá imponerse a quienes comercialicen, dentro o fuera del país, minerales extraídos ilegalmente de esas zonas. Además, se castigaría con penas de dos a seis años de cárcel a quienes promuevan, financien, organicen, dirijan o se beneficien de la minería ilegal.
“Nos parece que con esto va a haber una mayor protección de la naturaleza y de la seguridad. Nuestra propuesta es darle seguridad a la zona de Crucitas y a la zona norte”, manifestó.
En materia de vida silvestre, el proyecto fija penas de dos a cuatro años de cárcel por el comercio, tráfico, trasiego, importación o exportación no autorizada de animales silvestres, sus productos o derivados.
La fracción del FA aseveró que a este proyecto se le dará segundo debate el próximo 3 de setiembre.

