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Con el claro objetivo de aumentar la cooperación entre Costa Rica y la Federación Rusa, el embajador Alexander Dogadin encara el 70 aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Dogadin celebró el estrecho vínculo que se ha podido forjar y compartió una entrevista con DIARIO EXTRA refiriéndose a estas siete décadas, así como situaciones dramáticas que enfrenta su nación, por ejemplo el derrame de sangre que ha provocado el conflicto con Ucrania.
En adelante un extracto de la conversación que sostuvo con la gerente general del Grupo Extra, Iary Gómez, y la directora del Periódico de Más Venta en Costa Rica, Paola Hernández.
Desde suelo costarricense, ¿cómo visualiza el conflicto entre su nación y Ucrania?
– Sabe una cosa, no es solamente difícil, es una situación trágica lo que pasa en Ucrania, dramática. Quisiera empezar afirmando que Ucrania y Rusia son dos países hermanos, no solamente hermanos, son prácticamente el mismo pueblo porque históricamente los ucranianos provienen de la antigua Rusia desde el siglo IX.
Es muy difícil separarnos porque a los ucranianos no los consideramos extranjeros, muchos ucranianos, muchas familias mixtas, muchas personas ocupan lugares importantes en las estructuras gubernamentales y al revés, lo mismo pasa en Ucrania, también hay muchos rusos. A propósito, la tercera parte de la población ucraniana, que cuenta con 45 millones de habitantes y la tercera parte son rusos; el 53% de los pobladores de Ucrania considera el ruso como su idioma natal.
¿Cómo ve la salida al conflicto?
– Lo que quiero subrayar es que Rusia con Ucrania no tiene ningún conflicto, eso es invento de los círculos occidentales, el conflicto está dentro de la propia Ucrania, por el momento entre el gobierno de facto, que es ilegítimo producto del golpe de Estado, aunque nuestros socios occidentales no quieran recordarlo.
Rusia quiere ayudar para arreglar ese conflicto, poner fin y cesar el derrame de sangre porque el primer error que hizo el gobierno de facto fue prohibir el idioma ruso, cuando la mitad del país lo habla y especialmente en las regiones sureste de Ucrania.
Ellos se apoyan en las fuerzas más oscuras y reaccionarias, yo no sé cómo pudo pasar eso en Ucrania, que sufría tantas pérdidas debido a la agresión fascista; para mí es algo terrible y monstruoso, pero esas fuerzas se llaman sector de derecha. Hace poco se reconoció como partido político, formaron también guardia nacional, porque el nacionalismo no es malo, es algo normal, pero ultranacionalismo es pésimo y debido a eso ellos hacen cualquier cosa intimidando a la población, que expresa su simpatía a su vecino y hermano.
¿Hace cuánto no había guerra en Ucrania?
– No, conflicto de esa índole no. Ucrania, como ha estado no existía, solo se formó en la época soviética, a los bolcheviques no los quiere nadie. Después de muchas dificultades se formó una República Socialista Soviética dentro de la unión de estado. Este gobierno de facto no hace nada sin antes consultar con los estadounidenses, estuvo el jefe de la CIA…
¿A qué obedece tanta represión contra el pueblo?
– Ellos están reprimiendo la voluntad de ese pueblo del poder central, es decir la población de esa región no se manifiesta por separación de Ucrania, especialmente en la etapa inicial, solamente pedían más independencia, más autonomía y su propio gobierno de Ucrania; la política nos demuestra muchos ejemplos de formaciones políticas federales, confederación Suiza por ejemplo, o el propio EE.UU., donde cada estado tiene su institución, y ¿porqué entonces EE.UU. apoya ese gobierno de facto y no quiere escuchar ninguna queja por parte de los llamados terroristas?
¿Cómo puede cambiar el escenario con el nuevo Presidente de Ucrania?
– Una de las declaraciones del Presidente electo es que arreglará la situación con Ucrania, pero después de ser electo dijo que la operación con terroristas seguirá, pero será más eficiente y más rápida. ¿Qué significa eso?, que usará más armamento sofisticado y en eso existe peligro muy serio, porque se aumentarán las víctimas entre la población.
Con respecto a Costa Rica, ¿cómo han sido estos 70 años de relaciones diplomáticas?
– Todos los años, a mi juicio, felices, antes las relaciones económicas eran más activas, pero ahora no tanto, tenemos buenos indicios en la parte cultural, también en el asunto de becas. Este año todas las 16 becas se aprovechan. Para mí, tengo la tarea primordial de activar la cooperación económica.
¿Se ha reducido muchísimo la cooperación?
– Digamos, tal vez la ayuda para Costa Rica ha disminuido, me dijeron que en Venezuela estaban con ciertos buques para que nadie se arrimara a las aguas. Tal vez Venezuela ha ayudado tanto a Nicaragua…
¿Qué buques?
– Dijeron que en esta revolución que tiene ahorita Venezuela están los chinos dentro del territorio ayudando a (Nicolás) Maduro y afuera en las aguas están ciertos barcos rusos para que los estadounidenses no puedan ayudar al pueblo venezolano. Nos dieron un informe de una organización que hizo un estudio de cómo estaba la población venezolana hace como 3 meses, entonces la persona que nos da el informe nos habla de la cooperación que países como Rusia, Nicaragua, China están dando a Venezuela.
Entonces, ¿el apoyo a otros países ha reducido la cooperación a los ticos?
– No creo que esta sea la razón primordial, porque la cooperación económica y comercial no es siempre de ayuda; hay interés recíproco y Costa Rica, conforme a la información que tengo, es un país relativamente exitoso y tiene recursos para cooperar en bases de igualdad. Por supuesto, en algunos casos, como el de China, que construyó aquí el hermoso estadio en La Sabana, pero por ejemplo lo que se refiere a la ingeniería de Moín todavía está paralizada y no poseo la información detallada, pero por lo que leí en los periódicos eso se resolverá a base de crédito, basado en condiciones beneficiosas, significa también en la base de igualdad.
En el caso nuestro, regresando una vez más a la ayuda de Venezuela y la cooperación con otros países, no creo que eso afecte mucho, no es el objeto seleccionar a ese país, se puede hacer simultáneamente; en Venezuela estamos compañías que participamos en proyectos de petróleo explotando yacimientos (Carabobo).
Costa Rica me parece que tiene más relación con el norte, con EE.UU., ahora con la Unión Europea también, quieren animar esa relación y según leí las declaraciones del nuevo Presidente, la política exterior será más diversificada, más ampliada, y Rusia es parte de esa diversificación; eso espero, depende de los intereses de ambos países.
¿Hay algún proyecto específico que estén trabajando de gobierno a gobierno?
– Por el momento no, por eso estoy muy preocupado y tratando de animar de algún modo esa cooperación, porque, por ejemplo, hay proyectos de construcción de ferrocarril -es actual para C.R.-, Rusia y Compañía de Ferrocarriles se pueden interesar en ese caso, pero comprendo que todavía esos proyectos están en puntos débiles; el del tren eléctrico es más concreto, pero ahí figura más España.
Si está Rusia, ¿por qué la compañía no viene y trata con el gobierno?
– Yo creo que las compañías de Rusia tienen que ser más agresivas, pero por el momento tienen sus intereses en otros lugares.
¿Lo visualiza como una posibilidad o ya ha habido alguna conversación?
– Primero hay que averiguar las posibilidades y necesidades de la parte costarricense y después proponer algo o informar la parte rusa, porque formularán seguramente un montón de preguntas, hay que hacer un estudio, pero claro, no es para la publicación sino para trabajar más intensamente, hay que tener más personal.
¿Cuántas rusos hay en nuestro país?
– Bueno, no todos los rusos se registran en la Embajada, pero más o menos 2.500.
¿Todos empresarios?
– No, de cualquier índole, empresarios también los hay.
¿Hay empresas rusas funcionando?
– No se trata de empresas rusas, sino que son entidades mixtas o registradas aquí en C.R. o en otro país. Si no tienen problemas, ellos no aparecen.
En temas judiciales, ¿les molestó la forma en que la justicia abordó el caso de Maxín? Lo sacaron del país sin que ustedes tampoco pudieran reaccionar mucho…
– Hemos reaccionado por supuesto, no me gustó a mí que al fin de cuentas lo extraditaron sin avisar la Embajada el día, para que el muchacho pudiera decir adiós a sus padres. Dicen que la extradición puede ocurrir sin el aviso, pero yo no creo que sea así; la Embajada necesita conocer qué pasa con sus ciudadanos.
Maxín le dio todas las entrevistas a nuestro periodista y le decía que tenía miedo de que lo extraditaran porque la justicia era muy diferente en EE.UU…
– Bueno, la justicia costarricense no tiene nada contra él, solamente se encargaba de observar el cumplimiento del tratado sobre la extradición, porque para ella Maxín no tiene culpa.