
16.092 conductores pagaron más de ¢879 millones por estacionarse en zona prohibida desde enero hasta octubre del presente año.
Las estadísticas fueron dadas a conocer por la Dirección General de la Policía de Tránsito, donde argumentaron que entre las principales acciones se encuentran la obstaculización de la salida de una cochera, el estacionamiento en una acera y el parqueo a menos de cinco metros de un hidrante. También se planteó la posibilidad de parquear en ciclovías, en zonas con franja amarilla o con señalamientos de prohibición o estacionarse en una curva.
SANCIÓN ECONÓMICA
Alberto Barquero, subdirector de la Policía de Tránsito, expresó que el tipo de violación implica una sanción de ¢54.636,04.
Manifestó que si el conductor no se encuentra en el sitio se le podrán retirar las placas o el vehículo propiamente.
“Cada vez hay más centros comerciales con sus facilidades de parqueo, muchas construcciones antiguas han sido demolidas en las principales ciudades y han sido convertidas en parqueos públicos, hay estacionamientos municipales con boleta, pero algunas personas no quieren gastar un poquito en esos servicios o no quieren caminar.
Quieren salir a la ciudad a hacer los mandados y estacionar cada 50 metros frente al comercio de su interés y debemos entender que las carreteras son, principalmente, para circulación”, expresó.
El subdirector de Tránsito expuso que algunos tienen el gusto de transgredir la ley y buscan achacar al Estado cada uno de los congestionamientos, sin embargo la falta de espacio para circular obedece justamente al estacionamiento ilegal.
Fue enfático en que, aunque el mal estacionamiento dure un minuto o media hora, es indispensable que los conductores respeten la Ley de Tránsito.