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El reloj marcaba las 5 de la mañana cuando un amplio operativo policial se puso en marcha en las afueras del Centro Penitenciario La Reforma, en San Rafael de Alajuela.
El objetivo era trasladar desde este Centro penal hasta el Aeropuerto Juan Santamaría a Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”.
Con los primeros rayos del sol, Bell fue sacado de su celda bajo una fuerte custodia de oficiales de la Policía Penitenciaria, quienes lo acompañaron durante sus últimos minutos dentro del Centro penal antes de iniciar el proceso de extradición.
“Macho Coca” no salió solo. Junto con él fue trasladado un segundo extraditable, un hombre de apellido Lozano y conocido con el alias de “Compadre”, también requerido por las autoridades estadounidenses.
“La presencia nuestra obedece al apoyo que se ha brindado a este proceso para que estas personas puedan ser extraditadas; lo que nosotros hicimos desde Migración fue elaborar los documentos de viaje correspondientes y verificar que el control migratorio se hiciera en apego al protocolo costarricense”, afirmó Omer Badilla, Director de Migración y Extranjería.
A las 6:38 de la mañana, la caravana que transportaba a ambos hombres abandonó las instalaciones de La Reforma y emprendió el recorrido hacia la terminal aeroportuaria.
El operativo involucró a la Fiscalía General de la República, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la Policía Penitenciaria, la Fuerza Pública y agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
“Las extradiciones fueron autorizadas en Costa Rica; para nosotros esto es la culminación de otro trabajo en articulación con la DEA como parte de la cooperación internacional”, aseguró Carlo Díaz, Fiscal General de la República.
La movilización se realizó bajo estrictas medidas de seguridad debido al perfil de los dos extraditables y a la relevancia de los procesos judiciales que enfrentarán en territorio estadounidense.
A las 6:50 de la mañana, la caravana ingresó a Base 2 del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
En ese punto comenzó una nueva etapa del procedimiento: El proceso migratorio y las diligencias necesarias para concretar la salida de ambos hombres del país.
El operativo se extendió durante las siguientes dos horas.
Mientras las autoridades completaban los trámites correspondientes, la aeronave que trasladaría a los extraditables permanecía a la espera para iniciar el viaje hacia Estados Unidos.
Cerca de las 8:50 de la mañana, el avión comenzó a preparar sus motores para el despegue.
Siete minutos después, a las 8:57, la aeronave despegó del aeropuerto Juan Santamaría, concretando así la extradición de Bell Fernández y Lozano.
“Macho Coca” deberá enfrentar ahora el proceso judicial en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
Según la acusación estadounidense, el costarricense es sospechoso de fungir como líder de una organización criminal dedicada al envío de grandes cantidades de cocaína desde Costa Rica hacia territorio estadounidense.
Las autoridades de Estados Unidos lo señalan como una pieza de importancia dentro de una estructura dedicada al tráfico internacional de drogas, por lo que su llegada a ese país abre una nueva etapa en el proceso judicial en su contra.
Con el despegue de la aeronave, Bell Fernández y Lozano dejaron Costa Rica para enfrentar en Estados Unidos las acusaciones que pesan sobre ellos y que ahora serán determinadas por los tribunales de ese país.
