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La emoción de una de las sagas más icónicas del cine se convertirá en un acto de solidaridad el próximo sábado 9 de mayo, cuando el Auditorio Nacional del Museo de los Niños sea escenario del concierto benéfico “Galaxia de Esperanza”.
La actividad, organizada a beneficio de la Fundación Pollitos de Hierro, tiene como objetivo recaudar fondos para apoyar a niños con cáncer y sus familias en el país.
La velada contará con la participación de la Banda Nacional de Cartago y un recorrido musical por los momentos más emblemáticos de la saga de Star Wars, en un evento que combinará espectáculo, cultura y causa social.
Una noche donde la música se convierte en ayuda
El concierto iniciará a las 7:00 p.m., pero desde las 5:00 p.m. el público podrá disfrutar de actividades temáticas como photobooth, rifas, venta de artículos coleccionables y la participación de reconocidos cosplayers de la saga, incluyendo invitados especiales de la Legión 501.
“Nos inspiramos en una historia que habla de esperanza, de lucha y de luz en medio de la oscuridad. Pero en este caso los héroes no son personajes de ficción, son niños reales que cada día enfrentan el cáncer con una fuerza extraordinaria. Niños a los que con cariño llamamos Pollitos de Hierro, y que nos enseñan todos los días lo que significa resistir y seguir adelante”, explicó Melissa Romero, directora de la fundación.
Romero destacó que este concierto simboliza mucho más que un evento cultural.
“Es una forma de recordarnos que, así como en las historias, siempre hay fuerza para luchar, y nosotros como fundación queremos ser ese apoyo constante para cada familia que enfrenta el cáncer infantil”, agregó Romero.
La Fundación Pollitos de Hierro brinda acompañamiento a niños con cáncer desde su diagnóstico, durante el tratamiento y en todas las etapas del proceso, incluyendo momentos críticos. Actualmente, apoya a más de 550 menores y cerca de 200 familias en todo el país.
“La fundación nace hace 18 años a partir de una promesa de amor a mi mamá. Mi hermanito tenía dos años cuando ella se fue al cielo, y prometimos que íbamos a cuidar de alguien con cáncer. En ese momento no imaginábamos que iban a ser tantos años, ni que íbamos a llegar a más de 550 menores de edad bajo nuestra cobertura y cerca de 200 familias a las que cuidamos de manera integral, con muchísimo amor”, expresó la directora de la fundación.
“Cuando un niño es diagnosticado con cáncer, no solo se ve afectado él, sino toda la familia. Muchas veces uno de los padres debe dejar de trabajar, los hermanos quedan en casa y surgen necesidades básicas urgentes. Nosotros llegamos a cubrir esas necesidades con amor, con acompañamiento y con apoyo integral, para que ninguna familia tenga que enfrentar esta situación sola”, señaló Romero.
Entre sus principales iniciativas destaca el programa Llenamos Pancitas, que garantiza alimentación mensual a las familias. También desarrollan acompañamiento emocional, actividades recreativas y el programa Cumplimos Sueños, enfocado en niños en etapa terminal.
“Mensualmente llevamos despensas a las casas para que las familias tengan lo básico. Y cuando ya la medicina no puede curar, estamos seguros de que el amor sí puede hacerlo. Por eso cumplimos los sueños de los niños. Hemos aprendido que la magia está en las cosas pequeñas, en un amanecer en el mar, en un anhelo sencillo, pero profundamente significativo”, explicó.
Historias reales detrás de la lucha
Para muchas familias, el apoyo de la fundación marca una diferencia determinante. Fabiola Adanis, madre de Elizabeth, una niña diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda en 2025, comparte su experiencia.
“Fue un golpe muy fuerte para toda la familia, porque ella era una niña sana y de un momento a otro todo cambió. Las citas, las quimioterapias, verla vulnerable… ha sido un proceso muy duro, pero hemos salido adelante”, expresó.
“Cuando a mi hija la diagnosticaron, tuve que renunciar a mi trabajo para cuidarla. Eso significó quedarnos sin ingreso fijo, uno puede tener un techo, pero si no hay qué comer, la situación se vuelve muy dura lo más difícil era pensar en la comida. Gracias a la fundación, mis hijas nunca se han acostado con hambre. Siempre tienen su pancita llena, y eso para una mamá lo es todo en medio de un proceso tan duro”, relató.
Además, resaltó el acompañamiento emocional de parte de la fundación.
“Al principio uno llega con miedo, con dudas, con ese pensamiento de ‘qué dirán’. Pero ahí no hay juicios. Nos recibieron con los brazos abiertos. Nos han acompañado en todo momento, incluso cuando ella ha estado internada. Es un apoyo constante, hace toda la diferencia y le da a uno la fuerza para seguir adelante”.
“Mi mayor sueño es que mi hija se cure, que salga adelante. Y dentro de todo esto, algo positivo es que nos hemos unido más como familia. Todo lo que hacemos es por ella, por verla bien, por verla sonreír”, concluyó la madre de la pollita de cuatro años.
Fabiola también hizo un llamado a la población a sumarse al concierto.
“A las personas que puedan apoyar, les diría que lo hagan. Todo lo que se recauda es para y por los niños y sus familias. De verdad hace una gran diferencia. Ojalá puedan acompañarnos, porque ellos lo agradecen muchísimo”, expresó.
¿Cómo apoyar?
Las entradas para el concierto están disponibles en la plataforma PassLine con una cuota benéfica de ¢15 mil y ¢20 mil.
Quienes no puedan asistir también pueden colaborar mediante:
• SINPE: 7159-9794
• Sitio web:
La invitación es abierta a todas las personas para sumarse a una noche donde la música no solo evocará una galaxia lejana, sino que se convertirá en esperanza real para cientos de familias costarricenses.
