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Pese a que el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) contrató a la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops) para reducir plazos y costos en la gestión de proyectos de obra pública, lo cierto es que esos objetivos no se concretan por el deficiente control que ejerce sobre los millonarios contratos que firmó con ese organismo internacional.
Entre 2014 y 2018 la Unops ha sido contratada para gerenciar y supervisar 5 proyectos vitales para el desarrollo y construcción de obra pública, entre ellos los puentes sobre el río Virilla, el puente binacional Costa Rica-Panamá sobre el río Sixaola, supervisión del corredor vial Circunvalación Norte, edificación y supervisión de tres pisos a desnivel en la ruta nacional 39, carretera de Circunvalación, Rotonda de las Garantías Sociales, Facultad de Derecho UCR-Rotonda de la Bandera e intersección Guadalupe y la ampliación de la Radial Lindora.
De acuerdo con la auditoría efectuada por el Área de Infraestructura de la Contraloría General de la República, en el informe Dfoe-Ifr-IF-00008-2019 se detalla que el Conavi ejerce un control deficiente sobre el avance físico y financiero de los proyectos, y la administración de los recursos, por lo que no se tiene certeza de que con los plazos y montos incrementados se puedan culminar, desconociéndose las fechas de finalización y costos totales, y que los recursos se asignen según los términos de los memorándum de acuerdo (MDA).
SIN SEGURIDAD RAZONABLE
De acuerdo con el ente fiscalizador del Estado, Conavi reporta como ejecutada a marzo de 2019 la suma de $29.895.549, de un total de $148.656.836 transferidos a la Unops. La deficiente gestión de control detectada comprende la transferencia de recursos por $73.661.849, que corresponde a la suma desembolsada por el Consejo en el periodo comprendido entre agosto de 2014 y marzo de 2019.
“Sobre el monto de recursos transferidos al Gestor para los servicios de gerenciamiento, supervisión de los proyectos y fortalecimiento institucional, no se tiene seguridad razonable de la administración y aplicación de los recursos según lo estipulado en los memorándum de acuerdo y adendas suscritos por el Conavi”, se especifica en el documento.
Además se determinó que el Conavi no ha verificado de manera sistemática el avance físico y financiero de los proyectos, a partir de una línea base de control que permita la comparación entre lo ejecutado y lo proyectado en un periodo específico del proyecto, sino que se limitó a un seguimiento del cronograma de desembolsos de recursos transferidos a Unops y de las actividades reportadas como ejecutadas en los informes periódicos que emite dicho organismo.
“Asimismo se encontró un deficiente control sobre los costos, lo que impide a ese Consejo conocer si lo presupuestado es suficiente para finalizar el proyecto y verificar que los recursos se hayan gestionado de acuerdo a lo planificado”, agrega el informe.
Esta situación revela que los plazos y costos de los proyectos establecidos inicialmente han variado en forma significativa, llegando a aumentar en plazo hasta en un 163% en el caso de los puentes sobre el río Virilla, un 86% en el binacional sobre el río Sixaola, un 117% en la supervisión de la construcción del corredor vial de Circunvalación Norte y un 75% en los tres pasos a desnivel en la ruta nacional 39, Circunvalación Norte.
Respecto a los costos, estos se han incrementado considerablemente, alcanzando un 76,5% en los puentes sobre el río Virilla, un 65,1% en el binacional sobre el río Sixaola y un 13,6% en la supervisión de la construcción de Circunvalación Norte.
“El Consejo se ha limitado a realizar los desembolsos y posteriormente a efectuar un seguimiento, a través de reuniones y por medio de informes mensuales y trimestrales que recibe del Gestor, sin que haya tampoco constancia documental de la validación o aprobación de los resultados de conformidad con lo establecido en los MDA”, detalla el documento.
En este sentido agrega que “esta situación ha generado dificultades a lo interno del Consejo al momento de registrar contablemente las transacciones y operaciones. Además, no permite asegurar que los recursos se están ejecutando de conformidad con lo establecido en los MDA y tampoco registrar correcta y oportunamente la información de las transacciones y operaciones realizadas durante la ejecución de los proyectos en los sistemas de control que tiene ese Consejo (…)”.
¿CUÁNTOS EQUIPOS?
Las deficiencias en cuanto al escaso control también se extienden a los bienes y equipos adquiridos con los recursos desembolsados por el Conavi porque las compras no contaron con la aprobación o validación según lo establecido en los MDA y tampoco se registraron en el inventario de activos de ese órgano, ni en los sistemas de registro.
De acuerdo con la Contraloría, la falta de mecanismos de control se debe a una limitada aplicación de los términos de los MDA y de la normativa vigente, lo cual a criterio del ente contralor constituye la causa de las debilidades.
Por lo que ante la falta de controles por parte del Conavi no se tiene certeza objetiva de la totalidad de los bienes adquiridos y con cargo a cuál MDA se han efectuado las adquisiciones, en el período examinado que comprende del 1 de octubre de 2014 al 30 de setiembre de 2018, así como las especificaciones y los encargados de su custodia.
“También esta situación ha llevado a adquirir y entregar bienes a la Administración que posteriormente son devueltos por ese Consejo al Gestor. Además, ante la falta del inventario de Conavi y la asignación formal de la custodia de los bienes por parte de la Administración existe el riesgo de pérdida, uso indebido o subutilización de los recursos”, alerta la Contraloría.