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Hace un par de días se llevó a cabo una reunión de directores en el Consejo Nacional de Cooperativas (Conacoop), a ella con el afán de informar DIARIO EXTRA se hizo presente pero lamentablemente fuimos despachados, mejor dicho echados.
El objetivo de nuestra visita en ese recinto era llevarles a los ciudadanos y principalmente a miembros de cooperativas la información de lo que iba a acontecer en esa asamblea extraordinaria convocada tras las detenciones de varias personas sospechosas de conformar una red criminal que habría malversado cerca de ȼ9 mil millones del Infocoop.
Después de todo es un ente público no estatal que maneja recursos públicos, por ende no pueden dejar de rendir cuentas, pero además de ahí salen las personas que luego estarán aprobando créditos a las cooperativas. Como ya sabemos hay unas muy privilegiadas y otras que hasta ya quebraron dejando con grandes deudas a sus asociados… algunas ahí van saliendo de apuros. Lo peor es que se trata de gente muy humilde.
Ya teníamos previsto que muchos de los ahí presentes se iban a oponer a nuestra presencia y estaba claro, hemos venido haciendo una serie de publicaciones que dejan entrever asuntos no muy positivos sobre algunos de los imputados, entre ellos gerentes y directores de cooperativas de renombre como Fecopa, Coopelesca, Fedejoven, Coocafé, para decir algunas. Y esas acusaciones fueron inferidas por el Ministerio Público en una investigación que según acreditaron lleva más de un año.
Sabemos que su mecanismo de defensa era una actitud de esas, con la intención de bloquear cualquier publicación del evento, con el afán de esconder información sensible del movimiento cooperativista que agremia a miles de personas en el país.
Señores de Conacoop, para quienes a grito pelado pidieron que dejáramos el salón, solo podemos decirles que entre cielo y tierra nada se oculta, que hoy con el pesar de los pesares y por el presunto actual ilícito de unos pocos, los cooperativistas sintieron un remesón, que tarde o temprano les va a resentir en sus finanzas, sino es que ya eso está ocurriendo.
Los agremiados de cada una de las cooperativas y federaciones ahí representadas confían en la honradez y la honestidad de quienes les dirigen, pero con acciones de censura previa, de violación a la libertad de expresión y con conductas intimidatorias hacia los medios de prensa no demuestran transparencia.
Es importante que ustedes desde el Conacoop tengan presente que los cooperativistas y demás agremiados son los dueños de esas instituciones y no los directivos como muchos que se arrogan esas potestades con el afán de bloquear cualquier cuestionamiento.
Es más, ¿cómo puede ser que la ley permita que en esa dependencia solo 48 cooperativas tengan voz y voto, cuando en el país existen más de 600 de estas agrupaciones y más de 1 millón de miembros?
Eso es inmoral, pues deberían todas poder decidir sobre el futuro del consejo y otros órganos como el Infocoop en igualdad de condiciones.
Las platas públicas para el sector cooperativista han sido una piñata, se han otorgado, de acuerdo con pesquisas policiales, a los mejores amigos de unos pocos, a la argolla dirían popularmente, pero les recordamos a esos “líderes” que esos recursos son públicos, es decir de todos los costarricenses.
En una sugerencia respetuosa para los cooperativistas, no pueden hacerse de la vista gorda, no deben dejar en manos de pocos la resolución de temas tan importantes; de eso depende el futuro del movimiento, de eso también pende el desarrollo de muchas regiones.
El cooperativismo no merecía ser golpeado por una “red criminal”, en la que figuran como ya dijimos directores, gerentes y administradores. El movimiento tiene que buscar la forma de reivindicarse, de recobrar la confianza, pero solo lo hará cuando ponga los puntos sobre las íes y exija que en órganos como el Conacoop la representación sea en pleno.
Cuando unos pocos se adueñan del destino de la mayoría eso no es democracia, cuando los medios de comunicación son echados de recintos públicos en casos de tanta importancia, hay que estar atentos.
En Costa Rica ese millón de cooperativistas tiene que hacerse sentir y no dejarse manipular, esas cooperativas son las que llevan fuentes de empleo a las comunidades, así han permitido la generación eléctrica, el abasto de agua, las producciones agropecuarias, ahorro y crédito, por eso todo lo que sucede en los máximos órganos debe ser público y notorio.
DIARIO EXTRA por su parte seguirá investigando sobre este caso, no hay nada más sano para la población que estar informada y más cuando se trata de dineros del Estado.
En buena hora la nueva junta directiva del Infocoop le metería mano a esa desfachatez que permite la norma y haga más democráticas esas elecciones.