
Por todas partes se habla del nuevo técnico de la Liga Deportiva Alajuelense para el Clausura 2018, mientras esto ocurre el actual estratega, Wilmer López, guarda silencio, sigue trabajando normal a la espera de que tomen decisiones.
No obstante, esto no le opaca sus ilusiones, “El Pato” se confesó y recalcó que su deseo es mantenerse al frente del primer equipo manudo. “Quiero ser parte de la institución y ayudarla. El que diga que no quiere ser entrenador de la Liga miente, cualquier entrenador desea dirigir un equipo grande, más si es la Liga, y yo no soy la excepción”, apuntó el entrenador.
Recordó que ya son tres meses en el banquillo rojinegro como la cabeza de grupo, los cuales le han dejado aprendizaje, experiencias, crecimiento, “uno dice que ojalá le den la oportunidad de seguir, pero uno aquí es mandado, están los jefes y se respeta la decisión de ellos”, destacó.
Vele recordar que cuando López se hizo cargo del plantel postergó una operación de cadera que le urgía, debido a un desgaste por la actividad física. La intervención quirúrgica cada vez es más necesaria porque los dolores son constantes, por eso es posible que deba realizarse lo antes posible.
A pesar de esta situación, Wilmer asegura que está dispuesto a seguir aguantando las molestias. “Tengo casi cuatro años de andar arrastrando los dolores, si me dicen que la postergue dos años más no lo pienso; si es por una situación institucional”, afirmó el timonel.
DE TODOS LOS DÍAS
Recalcó que el dolor es continuo. “Es todo el día, es sentado, acostado, de pie, caminando, durmiendo, manejando. Cuando el dolor es muy fuerte el pido al doctor que me inyecte, eso me lo quita un par de días, pero aún así yo prefiero estar con el equipo. Con tal de dirigir a la Liga me aguanto los dolores, para mí dirigir a la Liga sobrepasa cualquier cosa”, señaló.
La dirigencia de la Liga valora el tema, pues no quieren exponer más de la cuenta a su estratega. En los próximos días decidirán qué hacer, pues son conscientes de que la recuperación de la cirugía podría obligar a López a dejar el banquillo.
Por su parte, Wilmer cree que puede cumplir con sus actuales funciones mientras le dan el alta.
“La operación no es una situación que lo margine a uno por completo, es bastante invasiva porque es un implante, es quitar una parte del hueso y poner la prótesis, pero los doctores dicen que el día que me operan, en la tarde ya tengo que estar caminando. Si la junta directiva determina que yo continúe no hay problema, también están los asistentes que pueden colaborar”, detalló.
“El Pato” asegura que está tranquilo, tal cual lo caracteriza su personalidad, a la espera de lo que determinen sus patrones, aunque recalcó que eso no quiere decir que sea pasivo, pues cuando ha tenido que tomar decisiones lo ha hecho y no se arrepiente.
Por ahora solo se enfoca en ganar los dos juegos que le restan de este certamen, ante la Universidad de Costa Rica y contra Limón, para cerrar su participación de una manera digna, pues el tema de la clasificación a la otra ronda se esfumó hace una semana.