Con la esperanza hasta el final

Costa Rica en este momento disfruta su sexto mundial, la verdad hayamos ganado o perdido por lo menos llegamos más largo que las selecciones a las que no les alcanzó para estar invitadas en la fiesta mundialista. Si bien durante la eliminatoria no nos vimos como los mejores, finalmente logramos estar en Qatar y estamos […]

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Costa Rica en este momento disfruta su sexto mundial, la verdad hayamos ganado o perdido por lo menos llegamos más largo que las selecciones a las que no les alcanzó para estar invitadas en la fiesta mundialista.

Si bien durante la eliminatoria no nos vimos como los mejores, finalmente logramos estar en Qatar y estamos tratando de hacer un papel digno, pues tenemos que sacar la casta por la región centroamericana.  

Lo que parecía imposible debido a las múltiples trabas que se encontró el equipo de todos para avanzar a la cita deportiva más importante del planeta se volvió cada vez factible y, tras mucho sufrimiento, hace algunas semanas pudimos gritar a todo pulmón que Costa Rica estaría en Qatar 2022.

En algunos mundiales nos ha ido mejor que en otros, lo que nos lleva a pensar que cuando se quiere se puede y que a pesar de ser un país pequeño en extensión territorial y en cantidad de habitantes, con respecto a otras naciones, en Brasil demostramos que podemos ser una Selección de matagigantes. 

Y nadie dice que en esta ocasión no podamos hacerlo nuevamente, pero definitivamente tenemos que poner todas las ganas, gallardía y proponernos que nadie mancille nuestro honor, si ya demostramos que nos podemos dar de tú a tú con las selecciones más imponentes del mundo, por qué no hacerlo ante Alemania, uno de los llamados grandes.

Hoy más de 5 millones de corazones estarán latiendo al mismo ritmo mientras se lleva a cabo el duelo entre Costa Rica y Alemania. Si bien durante este Mundial la Selección Nacional nos dio una tristeza y una alegría, los ticos nunca dejan de apoyar.  Desde la 1 p.m. y hasta casi las 3 p.m. los costarricenses estaremos cantando el sí se puede a todo pulmón, para que nuestras voces lleguen hasta Qatar y puedan darles animo a los seleccionados. 

Esperemos que, cerca de la hora del café, podamos estar celebrando nuestro pase a octavos de final y, quién quita, creérnosla para hacer un mejor papel que en 2014. 

No podemos perder de vista que con la clasificación y con los diferentes peldaños que escalemos en el mundial el premio económico será cada vez más atractivo, por eso se debe pensar en invertirlo de la mejor manera para que el deporte costarricense en general se vea beneficiado. El mundial mueve sumas exorbitantes de dinero, la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) lo repartirá entre las distintas divisiones del deporte rey en el país, como Unafut, fútbol playa, fútbol femenino, fútbol sala, entre otros, y los propios seleccionados, quienes además accedieron a la mejor vitrina para mostrar al mundo de lo que son capaces.

Lo que esperamos es que ese dinero de verdad llegue al destino donde realmente sea necesario y no a los bolsillos de algunos que buscan hacerse ricos a costilla del esfuerzo de otros. Hagamos nuevamente que el nombre de Costa Rica suene alrededor del mundo, que más personas quieran venir a conocer el país que se encarga de ser un matagigantes a nivel futbolístico.  Definitivamente si nos va bien en el futbol, eso nos ayuda en muchas otras áreas, en especial la económica, que tanto impulso necesita en un país que ha sido saqueado por personas inescrupulosas. 

Costa Rica es un país de fe, por lo que no la perdamos hasta el último minuto del partido con Alemania, tenemos que dejar alma, vida y corazón en la cancha.