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Los medios internacionales ya visibilizan el notable aumento de la violencia y criminalidad en el país, así quedó evidenciado en una reciente publicación de la agencia Reuters, donde se señala que, aun cuando Costa Rica alguna vez fue ejemplo de paz, se encuentra combatiendo el crimen organizado que está fuertemente establecido en el país.
En la nota además se indica que el mandatario Rodrigo Chaves viene siguiendo los pasos del presidente del país vecino, Nayib Bukele de El Salvador, quien, de forma radical y alejado de los derechos humanos de los criminales, ha ejecutado un plan de duras penas y castigos contra las bandas delictivas.
Para nadie es un secreto que El Salvador tomó medidas extremas para abordar los temas de bandas, homicidios e inseguridad que experimentaba, como la suspensión de derechos constitucionales, que entre otras cosas les permitía a las fuerzas policiales detener indefinidamente a presuntos pandilleros sin tan siquiera contar con el derecho de pedir un abogado.
Las decisiones de Bukele han generado un sinfín de reacciones a nivel internacional. Por una parte, provocaron una condena por parte de los activistas de los derechos humanos, pero su impacto positivo resulta innegable, al punto que el gobernante de El Salvador fue elegido líder político de los ticos en una encuesta que se realizó en octubre anterior, esto de acuerdo con una indagación que realizó la firma Índice.
Chris Dalby, director del grupo de expertos de World of Crime, es citado en el artículo de Reuters, donde señala que el presidente Rodrigo Chaves planea un fuerte contraataque para combatir el crimen organizado. “Chaves está planeando una ofensiva, es un partidario de la línea dura en materia de seguridad que presiona para corregir el rumbo”, explica Dalby.
Según esta percepción, el Gobierno pretende aumentar las penas de cárcel para menores y en adultos hasta los 50 años, permitir extradiciones, ampliar el uso de prisión preventiva y facilitar la detención de aquellas personas sospechosas con pruebas limitadas.
Es de conocimiento internacional que Costa Rica vio su tasa de homicidios aumentar a 17,2 por cada 100.000 personas en 2023 desde 11,7 en 2018. El Salvador, por su parte, disminuyó sus números considerablemente, ya que después de encabezar la lista de la más alta tasa de homicidios a nivel mundial, cuando llegó a contabilizar entre 50 y 70 asesinatos diarios, en la actualidad esta situación parece controlada.
UNA COSTA RICA DE DERECHOS
Expertos consultados por el Periódico del Pueblo indican que Costa Rica es un país muy diferente en cuanto a las políticas empleadas en El Salvador. El aumento de los homicidios, al igual que en otros territorios nacionales como México y Ecuador, se ve impulsado por la guerra entre las pandillas, narcotráfico, tráfico de amas y delitos asociados.
El abogado penalista y experto en criminalidad Juan José Acuña, aseguró que Costa Rica está muy alejada de la realidad que actualmente experimentan en El Salvador.
“Ojalá más bien estuviéramos tomando medidas como las de Bukele, el problema en Costa Rica es la omisión en cuanto a que no estamos tomando medidas con respecto a la emergencia inminente ante la cual estamos en el flagelo del crimen organizado, que nos tiene a todos como rehenes en el país”, declaró.
Por otra parte, el criminólogo Jason Madrigal asegura que, aun cuando existan intentos fuertes por mitigar el impacto de la criminalidad, en Costa Rica existen una serie de ordenamientos y derechos que deben ser debidamente respetados.
“Si bien es cierto el presidente Chaves tiene ciertas inclinaciones a la parte más autoritaria, asemejando un poco el papel de Bukele, el problema en Costa Rica es que, si no se tiene la mayoría de la Asamblea, como sí existe en El Salvador, muchas veces los proyectos no van a avanzar. Además, en el tema de derechos humanos estamos muy diferentes, pues aquí tanto a la víctima como el victimario se hacen valer los derechos”, explicó el experto.
El sociólogo Roberto Pineda, por otra parte, dice que la situación que se vive en Costa Rica no se puede comparar con otros países, pues se diferencian ante las políticas, diferencias geográficas, cantidad de habitantes y otros factores.
“Lo que pasa no tiene comparación con ningún otro lado, por ejemplo, con México que se dieron estas guerras, con El Salvador hay una diferencia grandísima, ya que el país estaba secuestrado por las maras, que es muy diferente, y que crecieron como organización criminal a nivel exponencial. Costa Rica posee leyes y una serie de regulaciones que llevan a que todavía los derechos humanos, dichosamente, se respeten y no puede ir a la cárcel cualquiera por sospechas”, subrayó Pineda.
Roberto Pineda
Sociólogo
“Costa Rica posee leyes y una serie de regulaciones que llevan a que todavía los derechos humanos, dichosamente, se respeten y no puede ir a la cárcel cualquiera por sospechas”.
Juan José Acuña
Abogado penalista y experto en temas de criminalidad
“Ojalá más bien estuviéramos tomando medidas como las de Bukele, el problema en Costa Rica es la omisión en cuanto a que no estamos tomando medidas con respecto a la emergencia de inseguridad”.
Jason Rovira
Criminólogo
“El tema de derechos humanos en Costa Rica es muy diferente, pues aquí tanto la víctima como el victimario se hacen valer los derechos”