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En tiempos donde la tecnología redefine los entornos educativos, la inteligencia artificial (IA) comienza a consolidarse como una herramienta de gran valor para las familias. Su buen uso, lejos de reemplazar el esfuerzo del estudiante, puede potenciar habilidades, facilitar la comprensión de temas complejos y motivar un aprendizaje más activo.
Así lo explicó a Diario Extra, Luis Adrián Salazar, exministro de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) y experto en procesos de transformación digital. El especialista insistió en que el papel de los padres es clave para que los menores usen la IA con criterio, ética y responsabilidad.
“Las tecnologías digitales trabajan cada vez más de forma transversal en diferentes campos del desarrollo humano. Uno de los más importantes, sin duda, es la educación”, afirmó.
Una guía, no una solución
Salazar fue enfático: la IA no debe hacer las tareas por los estudiantes, ni convertirse en una fuente de respuestas automáticas que desplace el razonamiento. Su verdadero potencial radica en que puede servir de guía, facilitando el aprendizaje y ayudando a reforzar conocimientos.
“Es fundamental que tanto padres como docentes enseñen a los jóvenes a utilizar la inteligencia artificial de manera responsable. No se trata de que la herramienta les resuelva los trabajos, sino de que les complemente el proceso de aprendizaje, los oriente y les permita comprender mejor lo que estudian”, recalcó.
Entre los usos positivos, el experto mencionó la posibilidad de generar explicaciones sencillas sobre materias complejas, como matemáticas, ciencias o historia, crear cuestionarios personalizados para practicar antes de un examen, buscar fuentes confiables para trabajos escolares e incluso identificar debilidades académicas para abordarlas con enfoque individualizado.
Plagio: una amenaza latente
Uno de los principales riesgos del uso inadecuado de la IA en la educación es el plagio académico. Salazar advirtió que copiar y pegar textos generados por una plataforma sin análisis ni atribución de fuente afecta directamente el desarrollo cognitivo del estudiante y crea una falsa percepción de competencia.
“Hay que evitar a toda costa que los estudiantes usen la IA solo para copiar y pegar. Esto limita sus capacidades, debilita su criterio y los hace depender de una herramienta que, por sí sola, no enseña”, explicó.
El especialista también recomendó fomentar el hábito de citar correctamente las fuentes de contenido, utilizando estilos de referencia como el formato APA. La IA, enfatizó, debe entenderse como un complemento dentro de un proceso educativo activo, reflexivo y participativo.
Supervisión activa
Otro punto clave es la supervisión parental. Aunque algunas plataformas tecnológicas cuentan con filtros de contenido, la IA como tal no incorpora controles parentales integrados, por lo que la participación de los adultos sigue siendo indispensable.
“La inteligencia artificial puede simular procesos de generación de conocimiento, pero no reemplaza la ética, el juicio humano ni la supervisión adulta. Ahí es donde los padres juegan un rol irremplazable”, apuntó Salazar.
A su criterio, el contexto actual debe ser aprovechado por las familias no solo para apoyar a sus hijos, sino para aprender con ellos, generar confianza en la tecnología y acompañarlos en el proceso de adaptarse a los desafíos del mundo digital.
“Con la IA podemos fortalecer competencias clave en un mundo donde muchos de los trabajos tradicionales serán transformados por la tecnología. Educar con herramientas digitales también es preparar a las nuevas generaciones para ese entorno cambiante”, concluyó.
Luis Adrián Salazar
Exministro del Micitt
“Una de las cosas que tenemos que eliminar es la idea de que la inteligencia artificial va a solucionarnos los problemas desde el punto de vista del desarrollo de trabajos en el proceso pedagógico. Eso no es así. La IA es una ayuda, un soporte para hacer la educación mucho más eficiente. Por ejemplo, usted puede desarrollar prácticas para prepararse, analizar fuentes de información, etc., pero no copiar y pegar, porque eso es absolutamente incorrecto.”

