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Después de tres días sin ver el sol, ayer las lluvias cesaron en Sarapiquí y con ello la fe que la ayuda llegará a las familias más necesidades, luego de que el agua inundara todo, generando caos, tristeza y pérdidas en animales y cultivos.
Pero tal parece que eso no fue así, ya que la tarde de ayer personal de la Cruz Roja y la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) empezaron a repartir los diarios a decenas de familias que perfectamente pudieron haber esperado.
A tan solo 400 metros del centro de Puerto Viejo las autoridades se dirigieron a un caserío donde la afectación fue mínima, sin embargo ante la presencia de DIARIO EXTRA los encargados de la distribución de las bolsas de víveres decidieron cambiar de planes y se dirigieron a otra comunidad no tan aislada.
Esto se da mientras cientos de personas permanecen aisladas en sus viviendas inundadas, sin poder salir y sin que los equipos de rescate llegaran a valorar la situación, por lo que deberán esperar que llegue el convoy de la comedera.
Además en los albergues los damnificados claman por comida y abrigo y aseguran que la lentitud en que ha trabajado la CNE ha sido notoria, debido a las malas decisiones que se han tomado.
Mientras tanto las bolsas con comida y artículos de aseo personal esperan ser repartidas a familias que lo perdieron todo y no tienen qué comer.
Ante la consulta de El Periódico de Más Venta en Costa Rica, uno de los cruzrojistas que prefirió no revelar su nombre por miedo a represalias dijo que los altos mandos no saben tomar acciones porque todo viene de San José.
“Nosotros no podemos hacer nada, nos parece que la repartición se está haciendo al revés, empezamos mal, sin embargo las órdenes se dieron por la gente que viene de San José. Decidieron empezar ahí, donde no fue mucho la afectación y los que realmente sufrieron y están desamparados parece que serán los últimos en recibir el diario”, explicó.
Este socorrista asegura que por la hora optaron por dar en ese lugar y se acepta que todo el día (ayer) pasaron en la base cambiando de planes, en lugar de actuar pronto desde horas tempranas.
SE ASOMA EL SOL
Ana Grijalba Badilla comentó a DIARIO EXTRA que vivió momentos de desesperación con tanta agua que no la dejaba salir de su humilde casa en Rojomaca.
“Desde la noche del sábado no salía de mi casa, pasé con mis dos hijos menores de edad, fue algo desesperante estar metido sin poder salir a buscar alimentos. Llevo 12 años de vivir en la zona y hasta hoy (ayer) vi salir el sol, el río Sarapiquí se llevó todo, agradezco la ayuda que me han dado”, manifestó.
A esta ama de casa se le notó el cambio en el semblante cuando vio llegar los diarios, por lo que no dudó en salir y extender los brazos.
Otra de las afectadas por la llena fue Juana Luques Amador, quien asegura que el agua la mantuvo atrapada con sus tres hijos menores.
“La crecida del río es cosa seria, todo estaba desbordado e inundado, pensamos que la llena nunca iba a pasar, mis tres pequeños querían salir a jugar. Desde el domingo quedamos atrapados, la comida se nos acabó y hoy (ayer) llegó la mano amiga, por lo que agradezco la ayuda de la gente buena. Gracias a Dios todo volvió a la normalidad”, enfatizó.
PRESIDENTE A SUPERVISAR
Hoy el presidente Luis Guillermo Solís visitará las zonas afectadas por las lluvias. Según comentó su vocera, estará a las 6:30 a.m. inspeccionando el puente del río Blanco, una hora después mantendrá un encuentro con autoridades municipales en Puerto Viejo.
Además trascendió que visitará el sector de Chilamate y el asentamiento Linda Vista, luego se desplazará a El Roble en La Virgen de Sarapiquí y termina su gira con una reunión en el comité de emergencias local, donde recibirá detalles del avance de los trabajos y la repartición de víveres a los más necesitados.
Según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), las condiciones empezarán a mejorar paulatinamente, sin embargo hace un llamado a los pobladores de las zonas afectadas que no bajen la guardia porque seguimos es la estación lluviosa.
ABREN PASO POR LA 32
Mientras tanto la maquinaria del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) sigue labores en el río Blanco y el puente sobre la ruta 32 para habilitar lo antes posible el paso por esa vía que comunica a Limón con San José.
Tres retroexcavadoras trabajaron durante todo el día para hacer los rellenos, los trabajos avanzaron y anoche reabrieron la ruta.
“Esperamos que las condiciones del clima nos den tregua y podamos reparar este daño antes de lo presupuestado para así normalizar el tránsito por esta ruta”, dijo Freddy Baltodano, del Conavi.