Comer bien no debería ser un privilegio

Nutricionista en Casa

El cantón espera modernizar su sistema de parquímetros.


Por Lcda. Karen Ibarra Cuevas, Decana Facultad de Nutrición, UCIMED

Cuando pensamos en alimentación saludable, la mayoría imagina frutas, vegetales o un plato balanceado. Pero pocas veces nos detenemos a pensar por qué, para muchas personas, comer bien sigue siendo un lujo y no un derecho.

No basta con decirle a alguien qué debe comer si no tiene acceso a alimentos nutritivos, si vive rodeado de productos ultraprocesados o si el precio de una canasta saludable supera lo que puede pagar. La nutrición no empieza en el plato; empieza mucho antes, en la forma en que producimos, distribuimos y hacemos llegar los alimentos a nuestras comunidades.

Hoy se habla cada vez más de transformar los sistemas alimentarios. Aunque el término parezca complejo, el concepto es sencillo pues implica construir un sistema donde la opción más saludable también sea la más accesible, la más sostenible y la más justa.

Esto implica apoyar a los agricultores locales, reducir el desperdicio de alimentos, promover mercados más equitativos, fortalecer los comedores escolares y garantizar que las políticas públicas coloquen la nutrición en el centro de las decisiones. Porque una mala alimentación no solo afecta la salud; también limita el aprendizaje, la productividad y el desarrollo de un país.

Como nutricionista, creo que durante muchos años concentramos nuestros esfuerzos en cambiar los hábitos de las personas, cuando también necesitamos cambiar las condiciones que rodean esas decisiones. No podemos seguir responsabilizando únicamente al individuo por problemas que muchas veces tienen causas sociales, económicas y ambientales.

Costa Rica tiene el talento, el conocimiento y la capacidad para liderar esta transformación. Pero requiere que gobierno, academia, empresas, productores  y sociedad civil trabajen en una misma dirección.

Al final, la pregunta no es si sabemos qué significa comer saludable. La verdadera pregunta es si estamos construyendo un país donde todas las personas tengan la oportunidad real de hacerlo.

Porque una alimentación saludable no debería depender del lugar donde nacemos ni del dinero que llevamos en el bolsillo. Debería ser una oportunidad para todos.