Coles nocturnos con nota roja

El servicio que brindan los colegios nocturnos a los usuarios no reúne las necesidades educativas de dicha población, pues tras una valoración efectuada por la Contraloría General de la República (CGR) a estudiantes genera una puntuación de 60,9, con lo cual requiere acciones inmediatas de mejora. Según se detalla en el “Informe de la auditoría […]

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El servicio que brindan los colegios nocturnos a los usuarios no reúne las necesidades educativas de dicha población, pues tras una valoración efectuada por la Contraloría General de la República (CGR) a estudiantes genera una puntuación de 60,9, con lo cual requiere acciones inmediatas de mejora.

Según se detalla en el “Informe de la auditoría operativa sobre la eficacia y eficiencia del servicio recibido por el usuario de los colegios nocturnos”, dicha calificación evidencia que las condiciones en que se presta el servicio educativo no se ajustan a los requerimientos de la población a la cual están dirigidos.

En la auditoría se determinó que los estudiantes y profesores de los colegios nocturnos reciben un servicio educativo con condiciones de infraestructura insuficiente o no apta para sus necesidades.

Además enfrentan limitaciones en el acceso de instalaciones, entre las cuales están las aulas para impartir y recibir lecciones, laboratorios de cómputo, bibliotecas, comedores, servicios sanitarios, dotación de mobiliario y tampoco cuentan con un adecuado aprovisionamiento de los suministros para su funcionamiento. 

En términos de derechos ciudadanos, esta modalidad educativa brinda oportunidad a aproximadamente 47.000 estudiantes según los datos del informe de matrícula para el 2014 del Ministerio de Educación Pública (MEP), cifra que representa un 14,4% del total de matriculados en secundaria durante ese año.

 

GENERA BRECHAS

 

La cantidad de colegios nocturnos, tanto en la modalidad académica y técnica, ha tenido un crecimiento cercano al 21,7% en un periodo de 12 años, al pasar de 46 en el 2003 a 56 en el 2014; constituye el 15% de la totalidad de coles que tiene el país.

A criterio de la Contraloría, las limitaciones en el acceso a las instalaciones son el resultado de la aplicación parcial de la Política de Infraestructura Educativa emitida por el Consejo Superior de Educación, en Sesión N° 12-2012 del 23 de abril de 2012, y afecta la eficacia del servicio que reciben los usuarios y la eficiencia en el aprovechamiento de los recursos disponibles.

“En lo que respecta a las condiciones en que se brinda el servicio educativo en los colegios nocturnos, la aplicación parcial de la ‘Política de Infraestructura Educativa’ emitida por el Consejo Superior de Educación, por parte de funcionarios de las modalidades educativas diurnas, afecta el proceso de enseñanza y los servicios que reciben los estudiantes de los colegios nocturnos, contraviene la normativa y las políticas establecidas por el Ministerio de Educación Pública y genera una brecha de calidad y una desigualdad entre modalidades educativas”, detalla el informe.

Dicha conclusión es reforzada por las limitaciones en el acceso y disponibilidad de las aulas, laboratorios, bibliotecas, comedores y servicios sanitarios, que enfrentan los colegios nocturnos, generando un desaprovechamiento de los recursos, que deberían estar al servicio de los educadores y de los estudiantes para el desarrollo del proceso.

“La correcta aplicación de la referida Política de Infraestructura, en los centros educativos en los que operan los colegios nocturnos, incrementaría la eficiencia en la utilización de las aulas en un 35,9%, de los laboratorios de cómputo en un 105% y de las bibliotecas en un 73,1%, sin que el MEP tuviese que realizar inversiones adicionales en infraestructura”, llama la atención la CGR.

Para la Contraloría, las mejoras en la eficiencia se lograrían sin necesidad de realizar inversiones adicionales en la infraestructura de los centros educativos.