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Lo que hasta hace pocos meses era un parqueo, hoy alberga 10 vacas de distintas razas que forman parte de un innovador proyecto educativo.
Kamuk School inauguró su granja pedagógica, una iniciativa que busca acercar a los estudiantes a la producción agropecuaria, la sostenibilidad y el emprendimiento, sin salir de uno de los cantones más urbanizados del país.
El espacio reúne ganado Gyr Lechero, Angus y Brahman, convirtiéndose en un laboratorio vivo donde los estudiantes podrán aprender sobre biología, matemáticas, ciencias, economía circular y bienestar animal mediante experiencias prácticas.
El director de Kamuk School, Rommel Porras, explicó que el objetivo principal del proyecto es reconectar a las nuevas generaciones con la identidad agrícola del país.
“Lo más importante es acercar al estudiante a esta realidad agropecuaria. Me duele cómo con el tiempo el que sembraba, el que cultivaba arroz, trigo o el que tenía ganado cada vez se ha ido sintiendo más pequeño, porque nuestros orígenes son estos. La primera ganancia de tener esto en un colegio tan céntrico es darles a estos muchachos un acercamiento a sus raíces”, afirmó.
Porras lamentó que muchos jóvenes hayan perdido el vínculo con el campo y aseguró que esta iniciativa pretende recuperar ese conocimiento.
“Me dolió cuando un niño llegó y me dijo: ‘¿Por dónde le sale la cajita de leche?’. Siendo este un país agrícola, estamos traicionando nuestras raíces. La lucha del futuro será por el agua y los alimentos, por eso nunca debemos dejar de lado de dónde venimos”, comentó.
El educador explicó que la granja permitirá desarrollar contenidos de diferentes materias. Desde comprender cómo un animal transforma el alimento en biomasa hasta calcular la rentabilidad de una actividad ganadera mediante ejercicios matemáticos.
Además, destacó que el aprovechamiento de los residuos también forma parte del aprendizaje.
“La riqueza de este proyecto es la transversalidad que podemos tener. Un proceso biológico como la transformación del alimento en biomasa también tiene que ver con matemáticas, porque se puede calcular la rentabilidad de un negocio como este. Además, la riqueza de las heces es convertir ese excremento en tierra fértil para crear huertas, lombrizarios y desarrollos agrícolas importantes”, indicó.
La granja también contempla dos modelos productivos: ganado para carne y ganado para leche, permitiendo que los estudiantes conozcan ambos procesos.
La iniciativa ha despertado entusiasmo entre los alumnos. Juan Pablo Ruiz, de 16 años, aseguró que nunca imaginó encontrar vacas dentro de su colegio.
”Jamás me imaginé ver esto en mi colegio. Me pareció un proyecto muy bonito e interesante conocer todo sobre el ganado y cómo se alimentan. Ver vacas todos los días no es algo normal y siento que voy a aprender muchísimo y ser muy feliz compartiendo con estos animales”, expresó.
El estudiante afirma que la experiencia ya le ha permitido comprender aspectos que antes desconocía.
“He aprendido cómo el ganado puede alimentarse, cómo se utilizan sus desechos orgánicos y cómo la producción animal ayuda no solo al país económicamente, sino también a generar y ver las raíces de nuestro país”, comentó.
“Yo les diría a todos los jóvenes que jamás hay que olvidar nuestras raíces ni el ganado. Aunque en algunos lugares quieran hacer carne sintética, nunca va a ser igual. Aprender sobre el ganado es algo muy bonito y muy valioso”, agregó.
Por su parte, Maripaz Agüero considera que el proyecto va mucho más allá de convivir con animales.
“Me pareció una iniciativa muy innovadora, porque sabemos que no en todos los colegios va a haber animales, y mucho menos vacas. Y es que ver una vaca no es solo pensar que es un animal lindo, sino que detrás de esos animales hay una enseñanza que tal vez muchas personas no conocen”, señaló. La estudiante agregó que ahora comprende mejor los procesos relacionados con la producción de alimentos. “He aprendido desde cómo se produce la leche y el queso hasta las diferencias entre las razas para carne y para leche”, explicó.
Incluso, los estudiantes ya les han puesto nombre a algunos de los animales, entre ellos “Canela” y “Deslactosada”.
El alcalde de Tibás, Alejandro Alvarado, calificó la iniciativa como un motivo de orgullo para el cantón y destacó el valor educativo del proyecto.
“Los estudiantes van a tener una oportunidad de oro aquí, en medio de la ciudad prácticamente”, afirmó.
El jerarca municipal señaló que ya analiza junto con el centro educativo la posibilidad de replicar iniciativas similares en otros espacios públicos.
“No digo que vamos a poner ganado en los parques, pero sí podemos generar huertas urbanas y aprovechar espacios públicos con proyectos que acerquen a la comunidad a la agricultura y la ganadería”, indicó.
Alvarado considera que conocer de dónde provienen los alimentos transforma la forma en que los jóvenes entienden la agricultura.
“Saber de dónde vienen los alimentos y todo el proceso que hay para que lleguen a la mesa le cambia muchísimo el enfoque al estudiante. Esto, en un cantón tan urbano como Tibás, es un lujo y una apuesta muy interesante”, aseguró.
Además de la granja, Kamuk School desarrolla otros proyectos innovadores como una piscina pedagógica para preescolar y una cabina de radio y podcast, con el objetivo de fortalecer competencias en comunicación, creatividad y pensamiento crítico.
La institución también anunció que las escuelas públicas del cantón podrán visitar la granja, con la intención de que esta experiencia educativa beneficie a más niños y jóvenes de Tibás.
“Es un tema de innovación que tendrá un efecto muy positivo, no solo en la formación académica de los estudiantes, sino también en la formación de ciudadanos con valores, principios y un conocimiento mucho más integral de la sociedad”, concluyó el alcalde.














