
“La fama la aprovechaba para emborracharme, drogarme y amanecer en la calle”.
Con esa contundente confesión, Silvia Vargas Víquez, conocida por años como Coco Vargas en redes sociales y televisión, reveló algunos de los episodios más difíciles que enfrentó antes de encontrar un nuevo rumbo en su vida.
La creadora de contenido, quien asegura haberse bautizado hace aproximadamente un año, afirmó que durante mucho tiempo la imagen que proyectaba públicamente no reflejaba lo que realmente estaba viviendo.
“Lo que mostré siempre fue una máscara en redes sociales y la televisión. Aprovechaba esas oportunidades de la fama para emborracharme y drogarme y amanecer en la calle y así seguidamente. Eso no me llenaba como persona”, destacó,
En la publicación, Vargas relata que el verdadero cambio comenzó cuando empezó a cuestionarse el estilo de vida que llevaba y las consecuencias que este estaba teniendo sobre las personas que más amaba.
“En ese momento de fama me di cuenta de que perdía todo lo que amaba”, afirmó.
La influencer también recordó que a los 44 años se convirtió en madre por tercera vez en plena pandemia, una experiencia que describió como un antes y un después en su vida.
“Fue un golpe de realidad”, confesó.
Sin embargo, los desafíos apenas comenzaban. Según contó, poco tiempo después atravesó un conflicto familiar que la marcó profundamente cuando su propia madre inició un proceso judicial en su contra.
“Me había engañado para después no continuar con el proceso y solo firmar un apremio corporal para después verme en la cárcel”, recordó.
Vargas aseguró que aquella situación provocó uno de los momentos más complejos de su vida personal. A esto se sumó otro golpe inesperado: semanas después de lo ocurrido con su progenitora, se separó de su esposo.
Cuando parecía que las cosas comenzaban a estabilizarse, recibió otra noticia que volvió a sacudir a su familia.
“Ya cuando todo empezaba a acomodarse y a calmarse le dieron un prediagnóstico a mi hijo menor, quien se encontraba entre el espectro autista”, comentó.
A pesar de todos esos episodios, la creadora de contenido afirma que logró encontrar un propósito que le permitió reconstruir su vida y entender cada una de las pruebas que enfrentó.
“Quien encuentra su propósito no vuelve a sentirse perdido”, afirmó.
Actualmente, asegura que puede hablar de estas experiencias desde un lugar diferente y con la intención de ayudar a otras personas que atraviesan situaciones similares.
“Hoy finalmente puedo hablar de esto y estoy feliz de hacerlo porque uno realmente se abre y cuenta lo que su corazón ha soportado, muchas otras se identifican”, destacó.
La publicación generó numerosas reacciones entre sus seguidores, quienes destacaron la honestidad con la que Coco Vargas abordó temas como las adicciones, la fama, los conflictos familiares, la maternidad, el divorcio y los retos que ha enfrentado junto a su hijo menor.