Cobro de deudas y disputa territorial acelera homicidios en diciembre

Asegura subdirector interino del OIJ

Las dinámicas criminales vinculadas al cobro de deudas, disputas territoriales y ajustes de cuentas están impulsando un repunte de la violencia homicida en diciembre, según el análisis más reciente de las autoridades judiciales. 

Costa Rica ya supera los 805 homicidios en lo que va del año y se proyecta un cierre entre 875 y 880 casos, cifras que se acercan a los registros más altos de la historia reciente.

El mes de diciembre concentra mayor circulación de dinero en efectivo, incremento en la actividad comercial y más presencia de personas en espacios públicos. 

Para las estructuras criminales, este contexto favorece los cobros internos, la resolución violenta de disputas pendientes y la reorganización del control territorial de cara al inicio del próximo año. 

Los investigadores explican que estas dinámicas están directamente asociadas al ajuste de cuentas por venta de drogas, recuperación de deudas y confrontaciones entre bandas locales.

La mayoría de estos homicidios se cometen con arma de fuego, principalmente con pistolas calibre 9 mm, además de fusiles 5.56 utilizados por grupos con mayor capacidad de fuego. 

San José encabeza las cifras con 273 asesinatos, seguido de Limón con 164, ambas provincias marcadas por la disputa de territorios estratégicos para el narcotráfico y el narcomenudeo.

Diciembre más violento

Gerardo Castaing, exjefe del OIJ, advierte que el país se acerca a una cifra “patológica” de homicidios y que la violencia se concentra en zonas con mayor movimiento de riqueza y mayor afluencia de personas. Señala además que la falta de recursos para la Fuerza Pública limita su capacidad de contención: “Debería haber presencia policial en cada distrito y cantón para reducir el movimiento libre de los ampones”.

El criminólogo Rodrigo Campos agrega que diciembre también impulsa otros tipos de violencia, debido al aumento de delitos contra la propiedad, al mayor consumo de alcohol y a la saturación de espacios públicos. Afirma que estos factores incrementan los conflictos de convivencia, la violencia intrafamiliar y las agresiones en carreteras. A esto se suma, según dijo, un ambiente político polarizado que ha normalizado el insulto y las reacciones agresivas en espacios públicos y digitales.

El exdirector de la Fuerza Pública, Walter Navarro, recuerda que diciembre es uno de los meses más aprovechados por los delincuentes debido a la distracción de las personas, los viajes, las compras y el mayor flujo de dinero. Recalca que el país cerrará con más de 800 homicidios y señala que el creciente involucramiento de jóvenes en estructuras criminales está elevando la frecuencia y la brutalidad de los hechos.

Para Karen Jiménez, presidenta del Colegio de Criminólogos, el repunte de homicidios por ajustes de cuentas responde también a la presión económica de fin de año. Explica que las estructuras criminales operan bajo metas de venta y necesidad de generar liquidez, lo que deriva en ataques contra grupos rivales. Además, advierte sobre el aumento del tráfico ilegal de armas, que facilita el acceso a fusiles y pistolas de alto poder, incrementa la letalidad de los ataques y eleva el riesgo de víctimas colaterales.

El panorama de cierre de año se mantiene en alerta. Las autoridades prevén que, mientras no exista una presencia policial reforzada y sostenida, diciembre continuará siendo uno de los meses más violentos del calendario, impulsado por presiones internas del narcotráfico, disputas territoriales y una sociedad cada vez más expuesta a comportamientos agresivos.

Advertencia y prevención

Las autoridades advierten que, mientras no exista una mayor capacidad preventiva y presencia policial sostenida en barrios, distritos y cantones, diciembre continuará consolidándose como uno de los meses más violentos debido a la presión interna que ejercen las organizaciones criminales para saldar deudas y reorganizar sus territorios.

Se recomienda que se designen todos los recursos necesarios a las policías para que puedan tener los recursos necesarios y eviten la comisión de delitos.

La Fuerza Pública, como primer nivel de contención ante el delito, debe tener recursos para garantizar la presencia policial uniformada en cada distrito, cantón y provincia y así disminuir el movimiento libre de los delincuentes.

Expertos también aconsejan a la población estar más alerta y vigilante del entorno, de los recursos, y de los lugares que visitan.