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Debido al inicio de la época lluviosa en el país la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) realizó un inventario de aproximadamente 1.462 comunidades vulnerables y propensas a más eventos.
Así lo confirmó Alexander Solís, presidente de la CNE, quien explicó que entre estas zonas se identificaron 40 prioritarias de intervención que dependerá del tipo de amenaza, la aglomeración de población y las condiciones en que se vive.
Desamparados, Linda Vista, Curridabat, Matina, Sixaola, Ciudad Cortés, Palmar Sur, Palmar Norte, Acosta, zona de Los Santos, Carrillo, Bolsón, Ortega, Filadelfia y Parrita son algunas de comunidades donde se reportan más eventos por precipitaciones.
“De cara al periodo lluvioso nosotros lo que hacemos es una activación de varios mecanismos, reposicionamos recursos en cuatro bodegas regionales desde donde se distribuyen recursos más o menos en 54 bodegas locales que están a nivel municipal”, explicó.
Actualmente la CNE también cuenta con un inventario de instalaciones para alojamientos temporales en cada cantón con recursos como cobijas, espumas, motosierras y lanchas.
Otro de los mecanismos que se realiza previo a la época lluviosa es mantener una comunicación directa y oficial con las comunidades sobre los fenómenos meteorológicos, las medidas de preparación y los estados de emergencia.
Además, 18.000 funcionarios de diferentes instituciones buscarán mitigar el impacto y dar una respuesta efectiva a los afectados por las precipitaciones. También se tiene previsto utilizar cerca de ¢4.000 millones del Fondo Nacional de Emergencias para atender las situaciones que se presenten.
Solís agregó que en términos de monitoreo de amenazas lo que se hace es trabajar en función de la información que emite el Instituto Meteorológico Nacional (IMN).
ACTIVACIÓN DE COMITÉS
Respecto al proceso de activación de los comités municipales de emergencia y los comités cantonales, el titular de la CNE comentó que durante todo el año se mantienen activos y su trabajo dependerá de los reportes del IMN.
“A partir de marzo se inicia un plan de contingencia del periodo lluvioso y lo que se hace es preparar a los miembros de esos comités por medio de talleres, actualización de directorios de contacto y se revisa la disponibilidad de suministros”, agregó.
De acuerdo con Solís, cuando ocurre una emergencia estos comités se activan por medio del 9-1-1 desde donde ingresa la alerta y se remite al despacho de comunicaciones de la CNE.
“Ellos responden y si es un evento pequeño las instituciones hacen los rescates y reportan a los comités, si se necesita habilitar un albergue se hace y ahí nuevamente los comités se enlazan con la CNE y le damos el soporte”, sostuvo y detalló que cuando se asegura la escena se pasan los casos a instituciones como el Mixto de Ayuda Social (IMAS), donde giran las ayudas.
En caso de un fenómeno de más larga duración se emiten alertas como la de esta semana que se informó sobre la alerta verde en el Caribe y Zona Norte, donde los comités mantienen un seguimiento a los eventos que se presenten.
Actualmente existen 90 comités municipales de emergencia y 360 comunales.
En cuanto al trabajo de prevención que se realiza previo a la época lluviosa, Solís asegura que esto se hace a largo plazo a través de cada comité.
Asimismo la CNE realizó una inversión que supera los ¢8.000 millones en obras de protección de drenajes, estudios, maquinaria, así como intervención de cauces en las comunidades vulnerables.
“Hay todo un proceso de coordinación con los organismos científicos, un proceso de levantamiento de información que se hace para tener mapas de amenaza que permitan identificar las zonas de riesgo”, añadió.