Clonación de tarjetas y consecuencias redimibles

Consulta: Mi mamá aceptó una tarjeta de crédito de Walmart emitida por BAC. Dos, en realidad. Una de ellas para usarla en los supermercados, la cual no tuvo ningún inconveniente. Otra para usar en otros comercios, la cual daba también dos tarjetas mancomunadas a favor de dos hermanas mías. Hace cuestión de un mes mi […]

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Consulta: Mi mamá aceptó una tarjeta de crédito de Walmart emitida por BAC. Dos, en realidad. Una de ellas para usarla en los supermercados, la cual no tuvo ningún inconveniente. Otra para usar en otros comercios, la cual daba también dos tarjetas mancomunadas a favor de dos hermanas mías.

Hace cuestión de un mes mi mamá recibe una notificación del BAC donde le informan que tiene una deuda de ¢100.000 por uso de Uber y una compra en el extranjero hecha por una de mis hermanas. Dichas transacciones no ocurrieron, mi hermana sí usa Uber, pero siempre paga en efectivo.

Se acudió al banco para que aclararan al respecto, pero ratifican la deuda. Mi hermana pidió un historial de los movimientos a Uber para demostrar que no eran de ella los viajes que el banco aduce. No quedó más que poner la denuncia al OIJ porque esta deuda no es de mi mamá.

La investigación llevará tiempo y le recomendaron que no pagara nada. Ella no quiere pagar nada, por supuesto, pero la duda es si esto podría manchar su historial crediticio, pues ella siempre ha sido muy cumplida en las deudas que ha contraído. ¿Qué consecuencias podría tener esta situación?

 

Respuesta: La copia de los datos de tarjetas ha tomado un nuevo auge porque ahora existen organizaciones que reclutan empleados de servicios, meseros, cajeros o pisteros de bombas de expendio de combustibles que lo único que hacen es copiar la cinta de datos, a hurtadillas del dueño, cobran el servicio legítimo y devuelven la tarjeta.

Esas copias de la franja de información son vendidas a estructuras especializadas, que las ingresan en sus “inventarios”, para luego venderlas a clientes masivos, muchos de ellos con sus bases de operación en Europa, con lo que ponen tierra de por medio para hacer más complicado el seguimiento. Pero eso que es su ventaja es también la defensa del tenedor costarricense.

Con una certificación de movimientos migratorios se comprueba fácilmente que la compra o el cargo realizado en Rumania, Rusia o Panamá fue fraudulento al demostrar que en esa fecha el tarjetahabiente estaba en el país.

Para evitar ese riesgo muy probable el cliente nunca debe perder de vista su tarjeta, lo usual y necesario es que la terminal sea portátil para que la pasada de la tarjeta sea frente a sus ojos.

Puesta la denuncia ante el OIJ deben mantenerse en contacto con la unidad de investigación, ojalá con el nombre y teléfono de los investigadores a cargo, pues de un día para el otro la investigación policial puede estar terminada y pasada al Ministerio Público.

En esa fiscalía es donde debe comparecer el ofendido, constituirse en parte, plantear una querella y una acción civil resarcitoria para acompañar el proceso.

También podría ocurrir que si el delito se cometió fuera, no se pueda proceder, pero el informe policial final que compruebe la estafa, la ausencia de firma y las compras en el exterior será la prueba de haber sido víctima, para limpiar cualquier mancha de morosidad, frente a los bancos y la Superintendencia General de Entidades Financieras.