
Según los pronósticos, se esperan ráfagas de viento de entre 40 km/h y 60 km/h en las zonas bajas de Guanacaste y el Valle Central. En los sectores montañosos y las cordilleras, la intensidad será significativamente mayor, alcanzando velocidades que podrían oscilar entre los 70 km/h y 90 km/h.
Esta condición generará un patrón atmosférico estable, pero con un ambiente predominantemente ventoso durante toda la jornada.
A este panorama se suma la llegada de una baja concentración de polvo del Sahara, la cual se extenderá desde el mar Caribe hacia el interior del territorio nacional impulsada por la acción del viento.
Aunque se trata de una concentración leve, su presencia será perceptible en el ambiente y contribuirá a una reducción de la humedad.
La interacción de estos fenómenos favorecerá un clima estable y seco, caracterizado por fuertes brisas y una ligera bruma en el horizonte.