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En los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 se escribió la página más memorable del deporte costarricense, cuando la nadadora Claudia Poll ganó la medalla de oro en los 200 metros libre.
Esa histórica hazaña, la única presea dorada que ha conseguido Costa Rica en una justa olímpica, hoy se ve opacada por una polémica que involucra a la exatleta y su exentrenador Francisco Rivas.
Poll, junto a los también exnadadores Marcela Cuesta y Manuel Rojas, realizó fuertes acusaciones contra Rivas durante una entrevista con el programa Interferencia de la Universidad de Costa Rica (UCR). En ella, aseguró que no repetiría lo hecho en Atlanta bajo las condiciones vividas, y que su éxito habría sido aún mayor con otro entrenador.
Los tres exatletas relataron haber sufrido distintos tipos de agresión por parte de Rivas y afirmaron haber acudido a entidades como la Federación Costarricense de Deportes Acuáticos (Fecoda), el Consejo Nacional del Deporte (CNDR) y el Comité Olímpico Nacional (CON). Sin embargo, solo este último abrió una investigación.
El caso que más ha llamado la atención es el de Poll, quien durante años fue entrenada por Rivas y hasta compartió con él un negocio: el Club H2O, dedicado a la enseñanza de la natación. Ese vínculo terminó por diferencias personales y profesionales, que hoy escalan a una denuncia pública.
Poll afirmó que, detrás del éxito, había capítulos de “dolor y abuso”. Sus declaraciones fueron contundentes:
“Siempre revisaba mis cosas personales, me robó celulares, investigaba mis redes sociales durante años para obtener información sobre mí. Pagó para que grabaran conversaciones mías y luego me repetía temas de eso. Una vez sacó condones usados de la basura de mi casa, les sacó fotocopia, me los mostró y me exigió que le dijera de quién eran. A mi pareja, iniciando la relación, le dijo que se podía coger a cualquiera menos a mí, que yo estaba solo para entrenar”, enfatizó.
Rivas se defiende
Grupo Extra intentó contactar a Claudia Poll para obtener más declaraciones, sin éxito. Por su parte, Francisco Rivas negó rotundamente todas las acusaciones.
“Inocente absolutamente. Totalmente inocente, sin la menor duda y dispuesto a cualquier situación”, declaró.
Afirmó estar sorprendido por estas denuncias tantos años después, y sostuvo que trabajó siempre con disciplina y profesionalismo.
“Rechazo todo por falso, por inexacto, por increíblemente calumnioso. Lamento mucho esta situación”, dijo.
Rivas aseguró que no ve a Marcela Cuesta desde hace 37 años, ni a Manuel Rojas desde hace una década. Sobre Poll, reconoció que la relación se deterioró a raíz de problemas en el negocio compartido.
“Tengo un enorme respeto y cariño por Claudia a la distancia, haya pasado lo que haya pasado. Me duele que se diga esto. He trabajado siempre con planificación, motivación y disciplina. Se me señala por exigir mucho, y es cierto: yo trabajo muy duro”, sostuvo.
A pesar de la polémica, los logros conjuntos siguen siendo históricos: además del oro olímpico en Atlanta, Poll y Rivas obtuvieron dos medallas de bronce en Sídney 2000, en los 200 y 400 metros libre.