
A menos de tres semanas para que concluya el 2025, el Cierre Fiscal se convierte en una tarea prioritaria para empresas, pymes, profesionales independientes y contribuyentes en general.
La correcta preparación de este proceso anual resulta clave para evitar errores, sanciones y pagos adicionales, en un año marcado por cambios relevantes en los sistemas de declaración tributaria.
El cierre debe realizarse a más tardar el 31 de diciembre y exige un análisis de los ingresos, costos y gastos del periodo, así como una revisión detallada de las disposiciones vigentes del Ministerio de Hacienda.
A partir de este año, el proceso incorpora además la entrada en funcionamiento de la plataforma Tribu-CR y el uso de la Oficina Virtual Inteligente (OVI), que centraliza información clave para los contribuyentes.
Según explicó el abogado y experto en impuestos Raymundo Volio, los días previos al cierre son determinantes. Asimismo, tener un orden claro con los pagos podría evitarle acumular algunas sanciones, pérdidas económicas y contratiempos en el primer trimestre del próximo año.
“Es fundamental verificar que todos los gastos necesarios estén debidamente registrados, pues una vez concluido el periodo fiscal ya no será posible generar nuevas facturas para efectos deducibles”, advirtió.
El especialista recordó que, una vez iniciado el 2026, la atención deberá centrarse en la consolidación de los estados financieros definitivos, los cuales sirven de base para calcular la renta neta y el impuesto sobre la renta correspondiente. Dicho tributo deberá cancelarse, como fecha límite, el 15 de marzo de 2026.
Entre las principales recomendaciones para enfrentar el cierre de manera ordenada se encuentra la revisión exhaustiva de todos los gastos y costos vinculados con los ingresos del 2025.
Además, se aconseja comprobar que los pagos parciales y créditos fiscales estén correctamente registrados en OVI y en los nuevos formularios habilitados por Hacienda.
Otro punto sensible es la verificación de las retenciones del 2%. El experto enfatizó que es indispensable confirmar que las instituciones retenedoras hayan reportado correctamente esta información y, en caso de inconsistencias, gestionar oportunamente las notas de crédito correspondientes.
“La falta de datos correctos podría impedir la acreditación de esas retenciones”, señaló.
Desde OVI, los contribuyentes pueden revisar la aplicación de créditos fiscales, los pagos parciales efectuados en junio, septiembre y diciembre, así como las retenciones asociadas al impuesto sobre la renta. Una revisión temprana permite detectar errores y corregirlos antes del cierre del año.