Cierre de Intel deja 800 costarricenses sin trabajo

Planta de manufactura cerraría en el primer trimestre del 2026

El cierre de la planta de manufactura de Intel Costa Rica dejará cerca de 800 costarricenses sin trabajo en los próximos meses.

Las labores de Ensamblaje y Prueba que Intel mantenía en el país se trasladarán a Malasia y Vietnam. 

La diputada oficialista Pilar Cisneros confirmó el impacto tras conversar con Manuel Tovar, ministro de Comercio Exterior (Comex). 

“Se van a llevar paulatinamente el ensamblaje de los chips para Vietnam. Nosotros perdemos 800 empleos”, señaló la legisladora.

Además, detalló que Intel “está en problemas económicos” a nivel internacional, por lo que no se van a ejecutar inversiones previstas en Alemania, Polonia, ni Ohio.

La oficina de prensa de Intel confirmó que luego de una revisión exhaustiva iban a realizar modificaciones. 

“Hoy anunciamos cambios que impulsarán una mayor eficiencia y utilización dentro de nuestra red global de manufactura. Esto incluye la reducción paulatina y cierre de la planta de Ensamble y Prueba de Intel en Costa Rica. Estas acciones son necesarias para seguir siendo competitivos en una industria dinámica”, indicó la compañía. 

El proceso se llevaría a cabo en los próximos meses para finalizar en el primer trimestre del 2026, según informaron a los colaboradores. 

Además, la escala, el ecosistema de los semiconductores, logística y costos formaron parte de la decisión empresarial.

Por parte de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) informaron que ya están coordinando con Intel para atender a las personas que se verían afectadas por medio de los servicios de recolocación para que se puedan ubicar en otras empresas. 

La Cámara de Industrias de Costa Rica manifestó que fueron convocados a una reunión con los representantes de Intel para el martes de la próxima semana, donde abordaran los detalles del cierre de la planta. 

Preocupación Legislativa

La noticia llegó a los diputados de la Asamblea Legislativa, Cisneros centró la atención en la discusión del proyecto de ley de jornadas excepcionales, el cual está trabado por más de 2 mil mociones que presentaron los opositores.

“Esto es un llamado de atención para Costa Rica, en el sentido de que tenemos que ser más competitivos y otra vez las jornadas 4 por 3 toman protagonismo. Todas esas empresas que fabrican semiconductores trabajan 24 horas al día y este país se niega a avanzar en eso”, alertó. 

Eli Feinzag, del partido Liberal Progresista, dio un análisis de los factores que pudieron incidir en la decisión de Intel.

“Es factible pensar que esta decisión es el lamentable resultado de una política monetaria y cambiaria que encarece artificialmente la mano de obra costarricense, la ausencia de inversión en capacidad de generación eléctrica y la escasez manifiesta de personal técnico calificado y bilingüe”, señaló Feinzag. 

Ariel Robles, del Frente Amplio, indicó que el país debe girar el enfoque para darle un mayor dinamismo a la economía nacional. 

“Tenemos de generar motores en la economía que van más allá de este tipo de inversiones de empresas extranjeras. No podemos tener una dependencia de este tipo de empleabilidad porque cuando una empresa se va, pues deja guindando a muchísima gente. Hay que tratar de fortalecer la formalidad de trabajadores independientes y reducir las cargas sociales sobre las mipymes”, agregó.

Intel en Costa Rica

La historia de Intel en Costa Rica ha estado marcada por grandes inversiones, salidas estratégicas y un constante redireccionamiento de su operación en el país.

Desde su llegada en los años 90, la multinacional estadounidense ha sido protagonista en la transformación del parque empresarial costarricense, al introducir procesos de manufactura y servicios con alto valor agregado.

Intel anunció su llegada al país en 1996, tras un proceso de selección internacional en el que Costa Rica fue elegida por encima de otros destinos debido a su estabilidad política, talento humano calificado y ubicación estratégica. 

Un año más tarde, en 1997, se colocó la primera piedra de la planta de ensamblaje de chips en Belén, Heredia, que comenzó operaciones en 1998. Esta inversión inicial, superior a los $300 millones y generó más de 2.000 empleos directos.

Durante más de 15 años, Intel se convirtió en uno de los principales exportadores del país. 

En su punto más alto, llegó a representar cerca del 20% del total de las exportaciones costarricenses de bienes, especialmente gracias a los microprocesadores que ensamblaba y enviaba a diferentes mercados internacionales.

Sin embargo, en 2014, la empresa tomó la decisión de cerrar su planta de manufactura en Costa Rica como parte de una estrategia global de reestructuración.

Este anuncio provocó un fuerte impacto en la economía local, no solo por la pérdida de aproximadamente 1.500 empleos, sino también por lo que representaba en términos de confianza internacional. A pesar del cierre de esa unidad, Intel mantuvo en el país operaciones relacionadas con investigación, desarrollo, diseño y servicios globales.

Lejos de abandonar completamente el país, la empresa apostó a una nueva fase de reconversión. En los años siguientes, Intel fortaleció sus operaciones de ingeniería, diseño de pruebas y soporte técnico. 

Para el 2020, anunció una inversión de $350 millones para reactivar parte de sus operaciones de ensamblaje y prueba, reabriendo una línea en su campus de Heredia que empezó a operar en el 2021. 

Además, ese mismo año, la compañía confirmó una inversión adicional de $250 millones para ampliar aún más su capacidad en el país, sumando nuevos equipos y talento especializado. 

En 2022, se realizó la inauguración de las instalaciones para manufactura, ya que no había podido realizar el acto oficial por la emergencia sanitaria del Covid-19.

En ese momento, Comex reportó que Intel tenía 3700 colaborados.

En 2025, la empresa ha enfrentado nuevas olas de recortes a nivel internacional, producto de una reestructuración que busca hacer a la compañía más ágil y eficiente. 

Aunque la sede en Costa Rica se vería afectada con despidos, Intel ha reiterado su compromiso con el país y continúa operando con una visión de largo plazo.

“Costa Rica continúa siendo una parte clave de las operaciones globales de Intel, con más de 2,000 empleados de tiempo completo en Intel Products (Ingeniería) y en Intel Corporate (Servicios Globales). Durante casi tres décadas, Intel ha estado innovando e invirtiendo en Costa Rica, y este legado continuará”, concluyó la empresa en un comunicado de prensa.

Reestructuración Global

Intel atraviesa un proceso de reestructuración para recuperar la competitividad en el mercado internacional. La entrada de Lip-Bu Tan como el CEO de la empresa significó un cambio en la dirección de la compañía. 

“Estamos tomando decisiones difíciles pero necesarias para simplificar la organización, aumentar la eficiencia y fortalecer la rendición de cuentas en todos los niveles de la empresa. 

Estas acciones son fundamentales para reforzar nuestra posición competitiva en el futuro, pero también significan despedirnos de colegas muy valiosos. 

A todas las personas que dejarán Intel: gracias, sinceramente, por sus contribuciones”, comentó.

En un comunicado publicado en el sitio web, Intel detalló que planeaba reducir su fuerza laboral a nivel mundial en un 15% para finalizar el 2025 con un aproximado de 75 mil colaboradores. 

Como parte del reporte de resultados financieros del segundo trimestre del presente año, Intel anunció que los proyectos de expansión en Alemania y Polonia no se concretarían, y avanzarían a un menor ritmo en la construcción de la planta en Ohio.

El informe también detalla el movimiento de la planta de ensamblaje de Costa Rica a Vietnam y Malasia.

Azofras

“Es una señal de alerta que refleja los serios desafíos que enfrenta la competitividad país, y comprometen las inversiones, la generación de empleo de calidad y el crecimiento económico. Esta situación no es un hecho aislado, sino el resultado de una combinación de factores que vienen afectando negativamente el clima de inversión y la permanencia de empresas en sectores clave”.

Uccaep

“Hemos insistido en la necesidad de dotar a Costa Rica de mejores condiciones de competitividad, apostando por proyectos urgentes como la implementación de jornadas laborales excepcionales, la armonización del sistema eléctrico, una acelerada simplificación de trámites, el fortalecimiento del capital humano y la atención al tipo de cambio para sectores productivos”.

Ricardo Monge

Economista


“Es una muy mala noticia, con la reducción de los flujos de Inversión Extranjera Directa y que dependemos más de las reinversiones. Hay un golpe en la imagen del país como localización para este tipo de operaciones”.

Intel
Intel

Alejandro Pacheco

PUSC


“La salida de Intel de nuestro país no es solamente una pérdida empresarial, es una señal de alerta sumamente preocupante. Intel ha sido, durante décadas, una de las inversiones más emblemáticas en Costa Rica”.

Kattia Rivera

PLN


“No solo como diputada, sino también como herediana, donde el plantel de Intel siempre ha sido motivo de orgullo. Hoy se recibe con gran preocupación el anuncio del cierre de esta planta de ensamble y prueba de Intel en nuestro país”.

Intel

Daniel Ortiz

Economista


“Va a haber una afectación en el empleo, pero también es una señal de alerta sobre el tipo de cambio que tiene efectos sobre las zonas francas, algo que el Banco Central de Costa Rica parece ignorar”.

Gilberto Campos

PLP


“Costa Rica a todas luces ha perdido competitividad versus el mercado internacional. La industria de semiconductores es una industria creciente en el mundo y Costa Rica pareciera ser que está desaprovechando oportunidades para insertarse en estos sectores de la modernidad de la economía mundial”.

Intel