
Con cánticos, oraciones y una procesión colmada de símbolos, la Iglesia Católica cerró la Semana Santa este domingo con una emotiva celebración de la Resurrección del Señor Jesucristo en el centro de San José.
El acto de fe incluyó el recorrido de las imágenes del Cristo Resucitado, la Virgen de la Alegría y los apóstoles San Juan y San Pedro, en una caminata solemne que partió desde la Iglesia La Dolorosa y concluyó en la Catedral Metropolitana.
Uno de los momentos más significativos fue el tradicional encuentro entre Cristo Resucitado y la Virgen de la Alegría, que se realizó a mitad del trayecto, sobre la Avenida Central.
Allí, ambas imágenes realizaron gestos de reverencia frente a la multitud congregada.
“Este momento representa que Jesús ha salido de su tumba, después de padecer la cruz, y vuelve a la vida.
Es una alegría que simboliza el triunfo de la vida sobre la muerte”, expresó Miguel Romero, coordinador de la hermandad de San Pedro y San Juan.
Durante la procesión, los fieles acompañaron el paso de las imágenes entonando cantos litúrgicos y oraciones.
El recorrido culminó con una vuelta simbólica al Parque Central, seguida por el ingreso al templo principal para iniciar la Santa Eucaristía.
El arzobispo de San José, monseñor José Rafael Quirós, dirigió un mensaje de esperanza y gozo a la comunidad creyente.
“Hemos de sentirnos gozosos y alegres. Debemos exaltar el amor de Dios que se nos ha manifestado en su Hijo Jesucristo.
Por su resurrección, la muerte ha sido vencida, la oscuridad eliminada y resplandece la luz”, afirmó.
El padre Germán Rodríguez, prefecto de la Catedral Metropolitana, instó a vivir la fe con mayor madurez:
“Jesús no defrauda. El amor lo llevó hasta el extremo de dar la vida por los demás. Nosotros, adheridos a Cristo, debemos pasar por el mundo haciendo el bien, como Él lo hizo”.
La jornada concluyó con la celebración eucarística dentro del templo.
Fieles opinan
Ana María Campos
“Para todos los cristianos, la Semana Santa nos lleva a sentirnos más en unión con Jesús, la Virgen y la comunidad”.
Miguel Romero
“Para mí es un orgullo y un honor seguir el legado de mi abuelo y mi papá, con un corazón de devoción para servir a Cristo”.
César Hernández
“Esta procesión es para nosotros la más importante. Celebra la resurrección del Señor, sin la cual nuestra fe sería vana”.



