Chile noviembre 2017: Primera elección democrática y representativa

Los innumerables ataques de la derecha chilena contra el gobierno de Michelle Bachelet van quedando silenciados en el largo camino a la democracia. Debemos señalar, sin embargo, que muchos chilenos hemos criticado durante años la lentitud en la recomposición de la democracia en Chile. De la misma forma, hay que exigir que la justicia chilena […]

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Los innumerables ataques de la derecha chilena contra el gobierno de Michelle Bachelet van quedando silenciados en el largo camino a la democracia.

Debemos señalar, sin embargo, que muchos chilenos hemos criticado durante años la lentitud en la recomposición de la democracia en Chile. De la misma forma, hay que exigir que la justicia chilena e interamericana condenen a los torturadores y asesinos de miles de chilenos durante la dictadura.

Pocas personas entienden que el sistema político diseñado por el dictador no se ha podido cambiar como corresponde. Los políticos pinochetistas, diputados y senadores, han impedido la aprobación de muchas leyes, lo que ha paralizado proyectos democráticos fundamentales. Esa actitud está ligada directamente con sus negocios neoliberales, abiertamente protegidos por intereses del capitalismo mundial.

Aun así, quiero señalar algunos de los avances más importantes del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, presidenta socialista, apoyada por la Democracia Cristiana y los socialdemócratas.

Se ha logrado sustituir el sistema binominal por uno proporcional e inclusivo. Esto permite que regidores, diputados y senadores sean elegidos proporcionalmente a los votos logrados por cada partido, y favorece fundamentalmente a las minorías políticas. Hace años se habían eliminado los senadores designados, invento del dictador. Además, se logró que los chilenos puedan votar en el extranjero (Ley 20748). También, se crea el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género. 

Se reconstruyen zonas de terremotos en el Norte de Chile y del incendio en Valparaíso (Ley 20759).

La reforma educacional logra poner fin al lucro, selección y copago. Además de la gratuidad en la educación superior.

Se crea el programa “Me conecto para aprender”, notebook con Bam, para 300.000 estudiantes del sétimo año básico.

La educación chilena, medida en porcentaje, llega al 60% de educación gratuita.

En otros campos, se sigue con proyectos para despenalizar el aborto terapéutico y terminar con la reelección indefinida de senadores, diputados y otros cargos de elección popular.

Sería muy largo señalar más logros en un solo artículo, pero hay cosas que parecen poco importantes para muchos, como la estabilización de los precios de los combustibles. La entrega de la propina en los locales de comida a los trabajadores. Titularidad para 33.000 profesores a contrata. La creación de universidades estatales en la VI y XI región.

Los trabajadores, campesinos y pobladores, llevan décadas luchando por sus derechos y por los cuales miles de hombres y mujeres han ido cayendo en el camino.

Quedan pendientes muchas cosas: las pensiones manejadas por el Estado, el total control de la educación por el ministerio correspondiente, la eliminación del porcentaje de las utilidades del cobre donadas a las Fuerzas Armadas.

En fin, esperemos que todo avance sea más eficiente, para poder mirar hacia la Historia con mucha dignidad, y recordar a esos grandes hombres y mujeres como Neruda, Violeta, Henríquez, Recabarren, Mistral, Grove, Jara y el Presidente Mártir, Salvador Allende. Todos ellos forjaron, junto a muchos más, el nuevo Chile.

 

*Editor. 

 

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