Chanceros venden bajos y altos acompañados

Con el fin de no quedarse “pegados con la huesera”, algunos vendedores de lotería optan, de cara al sorteo del gordo navideño, de venderles a los clientes un número bajo acompañado de uno alto.  

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Con el fin de no quedarse “pegados con la huesera”, algunos vendedores de lotería optan, de cara al sorteo del gordo navideño, de venderles a los clientes un número bajo acompañado de uno alto.

En un recorrido que hizo un equipo de DIARIO EXTRA constatamos en varios puestos que los compradores cuando llegan a pedir un número bajo se les condiciona a llevarlo con otro alto.

El condicionamiento se realiza con el precio oficial, pero si el cliente pide un número alto, del 50 para arriba, no le hacen condicionamientos.

Errol Vásquez ante consulta de El Diario del Pueblo dijo que este año hay una seria persecución del 17, que a diferencia de otros años la gente lo busca con desesperación, pues además de ser la fecha del sorteo, es el año que termina y la fecha de cumpleaños de más de uno.

En contraposición, de no conseguir el 17 los compradores optan por el 71, que es el número de la fecha al revés y el del sorteo, que corresponde al 4471.

“Yo los vendo acompañados a precio porque la gente llega a pedir lo mismo de siempre, por lo que para que no me queden los números altos los vendo con el número bajo que piden”, declaró Vásquez.

Al consultarle si los clientes se molestan por la condición respondió: “De 20 clientes, 1 se queja. Lo que les digo es que es una posibilidad adicional que se llevan para ser millonarios porque el mayor puede estar en un número alto”.

Rosa Serrano, vendedora de lotería, coincidió con Vásquez y dijo que debido a que la gente persigue mayoritariamente los bajos, los acompaña a precio con altos.

Marvin Vars añadió que en su caso ofrece al precio oficial cualquier número que solicite la gente, que en su mayoría opta por comprar pedacitos o fracciones, lo que puede invertir con la esperanza de ganarse algo.

Aseguró que algunos chanceros prefieren vender los números acompañados porque en su mayoría los clientes piden números de fechas de nacimiento y de aniversario, entre otros.

“Yo vendo pedacitos. Soy vendedor de los pobres y ellos compran lo que está en su corazón y compran lo que necesitan”, expresó.

Sergio Arrieta, también vendedor de lotería, dijo que los clientes lo aceptan y compran el número alto de su preferencia.

Los cuatro coinciden en que las ventas apenas calientan, pero esperan que revienten el viernes, sábado y domingo, días en que la gente como buenos ticos, que dejan todo para el final, saldrá a comprar.