
Algunas informaciones que constan en los registros nacionales están sujetas a variaciones. El Registro Nacional tiene un sistema efectivo de información que indica con fecha, minuto hora y segundo, el cambio que se produjo en una propiedad inmueble. Por ejemplo, la entrada de un documento que traspasa, embarga, constituye o cancela una hipoteca.
Esto es lógico, porque los bienes están sujetos al cambio en cuanto al dueño o gravámenes. Igual ocurre con las sociedades anónimas, cuya representación o personería puede cambiar de un día para otro. Por eso es que una personería mantiene una vigencia ante el sistema bancario u otras oficinas de solo un mes.
Pero hay hechos jurídicos que constan en algunos registros que no cambian por el paso del tiempo. Entre ellos, la fecha de nacimiento, matrimonio o defunción, es un hecho histórico invariable, y por esa razón las certificaciones que contienen esos datos no caducan, no prescriben ni vencen. Una certificación de estas puede ser de ayer o de hace seis meses, y la información será la misma: que Fulanito nació, se casó o murió en la fecha que el evento ocurrió. Por eso, llama la atención que en algunas oficinas pidan un certificado de nacimiento reciente.