Ceniza afectaría hasta un 30% de la producción lechera 

Según experto de la Universidad Nacional

Las recientes erupciones del Volcán Poás, iniciadas en noviembre de 2024 y con mayor intensidad durante este año, han generado serios estragos en el sector ganadero. De acuerdo con expertos, la producción de leche se desplomó hasta en un 30% durante abril, producto de la constante caída de ceniza.

Este residuo cubre los pastos y forrajes, bloqueando la luz solar, agriando el suelo y afectando directamente el crecimiento de las plantas. Como consecuencia, el ganado lechero enfrenta una alimentación deficiente, tanto en cantidad como en calidad, lo que se refleja en la baja productividad.

“Estimamos una disminución de entre el 20% y el 30% en la producción, aunque en zonas más cercanas al volcán el impacto podría ser mayor”, advirtió Miguel Castillo, académico de la Escuela de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional y especialista en nutrición animal.

Según Castillo, esa reducción representa una pérdida de alrededor de seis litros de leche por vaca al mes, lo que se traduce en un impacto económico estimado de ¢60.000 por cabeza.

La crisis obliga a los productores a buscar alternativas alimenticias como heno o ensilaje, insumos que, en su mayoría, deben adquirirse fuera de las fincas, aumentando así los costos operativos.

Además, se reportaron problemas de salud animal derivados de la irritación provocada por el contacto de la ceniza.

Erick Montero, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Productores de Leche, expresó su preocupación por la situación, aunque hasta ahora no se han registrado reportes formales de afectaciones directas en las fincas.

“Estamos dando seguimiento, porque en el entorno cercano al cráter existen zonas lecheras de importancia. De momento no tenemos reportes de daños, pero todo dependerá de la cantidad de erupciones que continúe emanando el volcán”, puntualizó.

No obstante, Montero aclaró que habrá mayores problemas únicamente si se producen cambios significativos en la dirección del viento.

Por su parte, la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) informó que, tras realizar una encuesta entre sus agremiados, no se han registrado mayores impactos.

A pesar de ello, Castillo sostuvo que la afectación es real y persistente, especialmente en animales que permanecen al aire libre y consumen pastos contaminados por la ceniza.

Las partes altas de Grecia, ubicadas al oeste y suroeste del volcán, son las más impactadas por el arrastre de ceniza gruesa debido a los vientos predominantes. 

Sin embargo, el material también ha alcanzado zonas más lejanas.

Desde finales de noviembre de 2024, se ha registrado un aumento sostenido en la actividad volcánica, que todo indica se mantendrá a mediano plazo.

David Hernández 

Productor lechero

“Nos ha afectado porque últimamente huele mucho a azufre y todo eso afecta al ganado. Ya no sacamos a las vacas porque hay demasiada ceniza. La producción pasó de 850 litros a 750 litros”.

Miguel Castillo 

Especialista en nutrición animal

“Sin duda, esta es una situación que impacta negativamente. Es multifactorial, porque deteriora todo el sistema productivo”.