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La deuda que mantiene la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) con los proveedores de insumos médicos, a raíz de los problemas generados por el sistema ERP-SAP, se empezará a saldar hasta finales de agosto.
Así lo confirmó la presidenta ejecutiva de la institución, Mónica Taylor, quien asegura que mantienen reuniones con las empresas para alcanzar acuerdos que garanticen la continuidad del suministro.
“El lunes estuvimos con la Cámara de la Salud. Hicimos un acuerdo en que nosotros, de aquí al 15 de agosto, vamos a ir pagando las facturas que estaban pendientes. Para el 31 de agosto ya se habrá normalizado el pago”, afirmó la jerarca.
El anuncio surge luego de que varios proveedores advirtieran sobre la posible suspensión de servicios. En algunos casos, la deuda asciende a miles de millones de colones.
Uno de los casos más críticos es el de Grupo Biotec, que dejó de entregar sistemas de osteosíntesis, clavos bloqueantes para tibia y fémur, equipos de radiofrecuencia e insumos para cirugía artroscópica, todos esenciales para intervenir a pacientes accidentados que requieren atención urgente.
“Durante estas seis semanas hemos seguido suministrando los implantes, asumiendo el costo financiero de la crisis para evitar la suspensión de cirugías traumatológicas, considerando que la atención de los pacientes es una prioridad. Sin embargo, nos encontramos al límite de nuestra sostenibilidad operativa”, explicó Yeilyn Vargas, gerente general de la empresa
De acuerdo con cifras de la Caja, la institución mantiene cerca de 3.500 facturas pendientes por un monto aproximado de $83 millones (¢41.900 millones al tipo de cambio actual), distribuidas entre 20 proveedores del sector salud.
Para cumplir con los pagos en el plazo acordado, la CCSS conformó un equipo de 25 funcionarios de la Gerencia Financiera, dedicados de forma exclusiva y a tiempo completo al procesamiento de cuentas por pagar.