
La reciente visita de una comisión gubernamental a la frontera sur de Paso Canoas sirvió para buscar una solución a la llegada masiva de migrantes que vienen de Panamá y se dirigen hacia los Estados Unidos.
Precisamente un grupo de padres de familia protestó por un campamento de migrantes en el parque de Paso Canoas, frente a la escuela de la localidad. Aprovecharon la presencia de las autoridades en el sitio para conversar con la Dra. Mary Munive, ministra de Salud; Erick Lacayo, viceministro de Seguridad; Alan Rodríguez, subdirector de la Dirección General de Migración y Extranjería; Cindy Quesada, ministra de la Condición de la Mujer; el Dr. Mario Urcuyo, de la Caja Costarricense de Seguro Social; Dinia Vallejos y Yuliana Vásquez, del Patronato Nacional de la Infancia, así como con el Dr. Víctor González del Ministerio de Salud de Corredores, quienes se dieron a la tarea de buscar una solución al asunto.
ACCIONES
Lo primero que hicieron desde la Municipalidad de Corredores fue coordinar con el Cuerpo de Bomberos y la sociedad civil la limpieza y lavado de la superficie del parque de Paso Canoas para evitar algún tipo de enfermedad.
La Fuerza Pública custodia el lugar para evitar la instalación de nuevos campamentos.
Las autoridades de gobierno visitaron el Centro de Atención Temporal para Migrantes (Catem Sur), a donde se les trasladó para que estén en condiciones de control y no en el parque a la intemperie.
Marlen Luna, directora de Migración y Extranjería, le explicó a DIARIO EXTRA cómo incluso han visto reducidas las oleadas por las condiciones climatológicas en la selva del Darién.
“De momento hay una baja en el flujo migratorio, los fuertes aguaceros, ríos altos, han provocado que el flujo de 1.400 diarios bajara a 860. Por ahora la situación se corrigió, está controlada. El Catem está a su capacidad máxima, 260 personas, quienes tienen la facultad de permanecer hasta 72 horas y cuentan con un kit sanitario, avituallamiento, wifi y cargadores”, sostuvo la Directora.
INAMU Y PANI
Incluso ante la llegada de los foráneos se determinó que en la frontera haya personal fijo del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu) y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), por la gran cantidad de féminas y menores que llegan al lugar.
El servicio de atención médica en la frontera con Panamá trabaja de lunes a viernes, por lo que se está en proceso de contratar una persona profesional en enfermería para apoyar el Centro de Contacto en Salud y garantizar atención básica los 7 días de la semana.
Cabe mencionar que en la frontera los taxistas hacen su agosto con los migrantes a los que les cobran $50 (¢27 mil) por persona para evitar que caminen hasta el Catem, pese a que los autobuses que el Gobierno dispuso para su traslado de frontera a frontera cobran apenas $20 (¢10.800).
La próxima semana la Dra. Mary Munive visitará la zona para verificar el cumplimiento de los compromisos adquiridos y el avance del plan de acción, pues cabe mencionar que también se descubrieron problemas de gastroenteritis (dolor de estómago), problemas respiratorios y dolor en articulaciones entre varias de las personas migrantes. Asimismo, se planea habilitar el campo ferial de Paso Canoas para recibirlos antes de trasladarlos al Catem Sur.