
El extesorero del Banco Nacional, de apellido Olivas, fue encontrado culpable del robo de ₡3.200 millones a la entidad bancaria.
Esto por 33 delitos de peculado, donde cada uno tiene una pena de 10 años de prisión, para un total de 330 años.
Sin embargo, la pena máxima que puede purgar el imputado en este caso son los 30 años de cárcel.
Se trata del caso conocido como “Gallo Tapado”, donde se indicó que Olivas realizaba el robo del dinero para la compra de juegos de lotería, entre física y digital.
Las cámaras de videovigilancia captaron en por lo menos 33 ocasiones a Olivas cuando sustraía fajos de billetes de un cofre que se encontraba en su oficina.
El imputado utilizaba sobres de manila para ocultar el dinero y pasar por los distintos puestos de seguridad del banco.
Durante el juicio se indicó que en cada sobre podrían ingresar entre 20 y 30 millones de colones.
Los hechos ocurrieron entre 2021 y 2023, y se presume que otras personas también habrían sustraído dinero de la entidad bancaria durante ese período.