
Como un escenario entre pistoleros, así se encuentra en este momento la provincia de Cartago, debido al aumento de la presencia de bandas criminales organizadas, que hasta ahora, se han cobrado la vida de 7 personas en el último semestre, sin embargo, la policía presume que los hechos de sangre ocurren más por venganzas de homicidios que por la lucha por la venta de droga.
El caso más reciente ocurrió en las cercanías de Oreamuno de Cartago, carretera al volcán Irazú, cuando un peón de una finca encontró los cuerpos de Bryan Arias y Óscar Solano, de 20 y 29 años respectivamente.
Horas más tarde de encontrados los cadáveres, que se quemaban en medio de una explanada, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) logró detener a cuatro sospechosos de edades entre 19 y 25 años, a quienes se les adjudica el doble crimen.
Además, la mañana de este martes, los investigadores de Cartago lograron a captura de un quinto sospechoso de apenas 20 años, en el sector de Cocorí, quien también figura como responsable del suceso.
De acuerdo con fuentes fidedignas ligadas a la pesquisa, Solano mantenía una deuda con uno de los ahora detenidos, aunque no precisaron con cuál de todos, se cree que ocurrió por la muerte de dos personas en octubre del año 2015 en el centro de la provincia brumosa.
DISTRIBUCIÓN CRIMINAL
Agentes judiciales presumen que la distribución de grupos encargados de vender droga, no ha sido tan influyente para los constantes hechos de sangre que afectan las comunidades de esta provincia.
Sobre el perfil de un grupo que vende cocaína y marihuana en Cartago, la policía señala que es sumamente pobre, y que no les alcanza ni siquiera para cocinar la cocaína en un 100% de pureza, por lo que piden ayuda a bandas radicadas en San José para adquirir las sustancias.
El aumento de atentados se convirtió en un verdadero problema, DIARIO EXTRA intentó conocer la posición de la Fuerza Pública de Cartago, a fin de saber qué planes tienen para la vigilancia de la provincia, específicamente en sectores conflictivos, pero no hubo respuesta al cierre de edición, a pesar de la consulta remitida a la oficina de prensa del Ministerio de Seguridad Pública.