¿Carlos o Fabricio?

En realidad, ¿quién de estos dos costarricenses le conviene más a este país, como futuro presidente de todos los costarricenses? Para los que conocemos un poco de política, la respuesta es bastante sencilla. Solo basta analizar el Gobierno que tenemos, a quién representa cada uno de los candidatos y fundamentalmente la conformación de la Asamblea […]

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En realidad, ¿quién de estos dos costarricenses le conviene más a este país, como futuro presidente de todos los costarricenses? Para los que conocemos un poco de política, la respuesta es bastante sencilla. Solo basta analizar el Gobierno que tenemos, a quién representa cada uno de los candidatos y fundamentalmente la conformación de la Asamblea Legislativa, para saber cuál de estos dos costarricenses tiene mejores posibilidades de hacer un buen Gobierno.

Comencemos con don Carlos. El candidato presidencial del PAC tiene como principal carta de presentación al actual Gobierno de don Luis Guillermo Solís que, la verdad sea dicha, ha pasado con más pena que gloria, pues sus promesas éticas y de gobernanza nunca fueron cumplidas. Este Gobierno del PAC ha tenido tintes de ese populismo demagógico que tanto daño ha causado a los países adonde ha llegado, el primer acto de irresponsabilidad fue haber aumentado en los primeros meses de su administración un cuatro por ciento a los salarios de los empleados públicos, sabiendo que no tenía dinero para pagarlo; se negó a reducir el gasto público y con ello la posibilidad de atacar a tiempo el enorme problema fiscal, y los otros problemas estructurales del país, como empleo, delincuencia e infraestructura pública, no solo no han sido abordados, sino que han empeorado; en conclusión, pareciera que la obra más señera de este Gobierno, por la que será recordado a través de los siglos, es el haber izado la bandera de los homosexuales a la par del Pabellón Nacional en la Casa Presidencial, lo siento por don Rafael Ángel Calderón, pues su obra social se quedó corta ante semejante genialidad del señor Presidente y señora vicepresidenta Ana Helena Chacón.

Este Gobierno que respalda al candidato del PAC huele a pecado fresco, huele a cementazo, y es culpable; además, de dinamitar la institución de la familia, base fundamental de nuestra sociedad, por lo tanto, seguir arando con los mismos bueyes, sería catastrófico para nuestro país. Pero, además, don Carlos Alvarado es el candidato de los izquierdistas del Frente Amplio, esos que han engrosado el número de idiotas en las redes sociales, con las excepciones del caso, es el candidato de esos que apoyan al Maduro de Venezuela, es el candidato de los lactantes del FEES en las universidades estatales, y es también el candidato de esos sindicatos, que se consideran con derecho a pedir cuanta gollería se les ocurre, ante este apocalíptico panorama, es fácil deducir que don Carlos Alvarado no es el candidato presidencial que más nos conviene.

Ahora, continuemos con don Fabricio. La primera pregunta que deseo hacer, es: ¿cuál de estos dos candidatos presidenciales, tiene más posibilidades de hacer un mejor gobierno? Para los que conocemos de política un poco, la respuesta es bastante obvia, sin duda don Fabricio, porque tiene un panorama mucho más positivo en la Asamblea Legislativa que don Carlos, cuenta con l4 diputados, la Unidad tiene 9, Liberación Nacional 17, el PIN 4 y el Republicano calderonista 2, dadas las circunstancias políticas, estas cinco fracciones, que suman 46 diputados, tienen muchas cosas en común, esto le abre las puertas a don Fabricio, como a ningún otro candidato presidencial que yo recuerde, para llegar a acuerdos y resolver los grandes problemas nacionales; no así si el presidente fuera don Carlos Alvarado, a quien sencillamente no lo dejarían gobernar, serían vistos como los enemigos políticos, a los que hay que destruir, y esto no le conviene al país, en síntesis, don Fabricio tiene muchas oportunidades de hacer un gobierno de consenso nacional, que es lo que necesita nuestro país. La segunda pregunta que deseo hacer es: ¿efectivamente don Fabricio Alvarado es un fanático religioso? o, por lo contrario, los intolerantes y los que siembran odio, son esa legión de idiotas, como los llamo Umberto Eco, que usan las redes para dar paso a su delincuencia dialéctica. En mi caso no tengo duda, ese grupúsculo de intolerantes es el que acusa al candidato de Renovación Costarricense de ser una especie de criminal religioso cuando, en la realidad de su vida, don Fabricio está muy lejos de sembrar odio, de ser un fanático; todo lo contrario, el candidato presidencial de Renovación Costarricense es un ciudadano que, como el 99,99% de los costarricenses, cree en la institución de la familia que procrea, de la familia que da vida a el futuro de este país, a las nuevas generaciones y merece mucho más respeto que esa legión de idiotas intolerantes; este tema de la religión, me recuerda una frase de un escritor inglés que dijo, “se puede soportar la fuerza bruta, pero no la razón bruta”, algunos ciudadanos y colegas deberían de memorizarla.

 

*Periodista