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En setiembre del año 2019 DIARIO EXTRA dio a conocer que el propio viceministro de Hacienda, Nogui Acosta Jaen, era deudor con el Estado por un bar en Guanacaste.
Después de tal fiasco, ahora lo veremos en la Superintendencia de Pensiones (Supen).
Aquella publicación evidenciaba cómo el funcionario de alto rango formaba parte de una sociedad que estaba morosa con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y con Tributación Directa, pero además se benefició de la amnistía tributaria que se estableció con la reforma fiscal.
Era absolutamente un descaro, pues alguien que desde que arrancó esta administración en el 2018 tomó la bandera de los impuestos y se desgajó dando discursos y cátedra sobre la necesidad de nuevas cargas impositivas, pese a las advertencias de que atraería más pobreza, ahora debía más de ¢25 millones y seguía siendo un hombre de confianza del gobierno.
Pese a que trató de escudarse en que las sociedades no eran suyas y que años atrás hizo gestiones para ser retirado de las juntas directivas, lo cierto es que tuvo que irse, pues son conducta era incongruente con su obligación.
No tardó en encontrar trabajo, quitaron a una asesora en la Asamblea Legislativa para encajarlo y este año a mediados de febrero, se anunció que nombrado como asesor de la Oficina de Proyectos Legales de la Dirección Jurídica del Banco Nacional, entidad a la cual demandó años atrás por varios millones de colones.
En fin, “este hombre tiene estrella” dirían las abuelas. Y tiene tan buena suerte política que justamente ayer fue anunciado con bombos y platillos como el nuevo funcionario de la Superintendencia de Pensiones, pese a esas pequeñas omisiones con la hacienda pública, las mismas que fueron lapidarias y asesinas con otros empresarios honorables.
Cualquiera diría que se trata de una mera casualidad y que es una persona muy preparada para el puesto en cuestión, pero lo curioso es que en tan solo unas semanas las ex jefa, Rocío Solís, logró de nuevo colocarlo y sacarlo del puestazo que también le dieron en el Nacional.
Como dice el dicho “cara vemos y compromisos no conocemos”, pues esta parece la realidad de una relación tan fraternal pero también que podría catalogarse como descarada de cara a los ciudadanos, a la probidad, a la ética y la moral.
Si bien que Nogui Acosta esté de nuevo al lado de la exministra Rocío Aguilar, hoy jerarca de Supen, podría no ser ilegal, lo cierto es que no se ve del todo trasparente ese nombramiento.
Y no es casualidad que esa sospecha surja luego de que la señora exministra tampoco salió por la puerta grande de la cartera de Hacienda el año anterior, tan solo un mes de la salida de Acosta, doña Rocío dijo adiós.
No fue un asunto muy placentero que digamos, pues ella decide dejar su cargo para evitar a toda costa una sanción de 30 días que recomendó la Contraloría General de la República por el famoso hueco fiscal de ¢600 mil millones.
La medida debía tomarla el mandatario Carlos Alvarado, pero no le dio ni tiempo para pensarlo y dudamos que lo hubiera hecho, pues tras el lobby feroz de la Reforma Fiscal, la ministra era inamovible.
Pero en menos que canta un gallo Aguilar renunció y se quitó de encima el castigo para siempre, pues aun y cuando ahora está de nuevo en la función pública, no aplica dice la ley.
Qué absurda es la norma y por eso tanta gente irrespeta y se mofa de la autoridad, pues una inacabable lista de trabajadores del Estado usa las artimañas más descaradas para evadir las responsabilidades de sus puestos, para quitarse del tiro las malas decisiones y quedar impunes.
Por el hueco fiscal acá hizo falta mano dura, esto de gastarse la plata sin permiso y meter al país en una de las peores, sino es la más terrible crisis fiscal y el descaro de un presidente, ministros y muchos de sus sucesores no puede permitirse. Quién sabe cuándo habrá gente valiente que decida que llegó la hora de acusar.
Mientras tanto la impunidad del funcionario público es un insulto para la ciudadanía, dos personas como Aguilar y Acosta con serias faltas morales y éticas, pero con el respaldo de la clase política, seguirán en los grandes puestos y con exquisitos salarios.
Debe haber una nueva misión para este dúo, ya sabemos que entorno a los dineros de las pensiones hay muy buenas y malas intenciones. Veremos en qué termina este nuevo episodio.