
París (AFP) El nuevo canciller costarricense, Manuel Tovar, expresó su preocupación por la “importante presencia de militares rusos” en Nicaragua, durante una entrevista con AFP en París sobre las prioridades de su mandato.
Tovar se convirtió a inicios de mayo en el canciller de la nueva presidenta de Costa Rica Laura Fernández, que prometió durante su toma de posesión mano dura contra el narcotráfico.
“En Nicaragua, hay una importante presencia de militares rusos. Recientemente han renovado un pacto de cooperación militar con Moscú y me parece que esas tropas están muy lejos de donde tienen que estar. “Eso es un factor que nos preocupa, particularmente sabiendo que existe una guerra en el corazón de Europa causada por Rusia en Ucrania y no nos sentimos cómodos”, aseguró.
El país vecino es el principal aliado de Rusia en Centroamérica y, en 2008, reconoció la independencia (instigada por Moscú) de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur y la anexión de Crimea en 2014.
Como él mismo reconoce, asume el cargo en un momento en que el mundo “cambia aceleradamente”, y Costa Rica, “un país pequeño, con una economía abierta” y “sin ejército”, debe defender el orden internacional basado en reglas para evitar ser arrollada.
En su primera gira internacional, que le llevó a Nueva York, Bruselas y ahora París, se ha esforzado en defender la candidatura de la costarricense Rebeca Grynspan a secretaria general de la ONU.
Irán, Líbano, Israel, Gaza, los conflictos en el mundo aumentaron en el mundo y, aunque un océano los separa de Ucrania, Costa Rica, que apoya a Kiev y se sumó al futuro tribunal especial destinado a juzgar la invasión rusa, siente una amenaza en su frontera.