
Los caminos rurales del país enfrentan condiciones que requieren atención para evitar un mayor deterioro y afectaciones en la movilidad de comunidades alejadas, esto según evaluaciones realizadas por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (LanammeUCR).
La institución analizó cuatro carreteras nacionales ubicadas en Upala-Los Chiles, Puriscal-Parrita, Pococí y Sarapiquí, con el objetivo de conocer el estado de la superficie de ruedo y los sistemas de drenaje.
Uno de los casos más críticos corresponde a la Ruta 249, en Pococí, donde LanammeUCR identificó un deterioro importante con fallas estructurales, pérdida del perfil de la carretera, presencia de baches, deformaciones severas y problemas en los sistemas de drenaje.
El informe señala que varios sectores evaluados presentan condiciones que requieren intervención para evitar mayores daños.
Además, la evaluación determinó que los problemas de drenaje son uno de los principales factores que aceleran el desgaste de estas vías. En la Ruta 249 se identificaron sectores con deficiencias que afectan la seguridad vial, la transitabilidad y la durabilidad de la infraestructura.
En contraste, la Ruta 505, ubicada en Sarapiquí, mantiene una condición general más estable, aunque requiere mantenimiento preventivo para evitar que avance su deterioro. Entre las situaciones detectadas están pérdida parcial de la corona, huecos y acumulación de material suelto.
LanammeUCR advirtió que los caminos rurales tienen una alta vulnerabilidad ante las condiciones climáticas y el tránsito constante.
“Ninguna de las rutas evaluadas tiene la capacidad de mantener el estado detectado por largos periodos de tiempo“, indica el informe, que plantea la necesidad de intervenciones para reducir esa fragilidad.
Estas vías cumplen un papel estratégico para zonas productivas, ya que conectan comunidades rurales y facilitan el traslado de productos agrícolas y actividades económicas regionales.
La atención de los caminos rurales continúa siendo un reto para la infraestructura vial del país, por lo que los resultados fueron remitidos a la Administración como insumos para orientar las decisiones de conservación y mantenimiento vial.
